martes, 11 de agosto de 2020
lunes, 10 de agosto de 2020
miércoles, 28 de agosto de 2019
Dias de Gimnasio (Mini-Historia)
Este resumen no está disponible. Haz
clic en este enlace para ver la entrada.
lunes, 12 de agosto de 2019
viernes, 9 de agosto de 2019
¿Premio o castigo?
Y si cambiaras tu vida con una mujer con un cuerpo hermoso, pero sin familia, dinero o una identidad y que tiene que vender su nuevo cuerpo para sobrevivir ¿que seria? ¿un premio o un castigo?
Saludos
Urushdaur
miércoles, 31 de julio de 2019
Devuélveme mi vida Capítulo VIII: Reacciones confusas: El primer periodo
Antes que nada, quiero brindar disculpas a los seguidores del blog por estar ausente, sé que muchos de ustedes comprenderán mi situación, pues al estudiar y trabajar queda menos tiempo del que quisiéramos para dedicarle al mundo TG.
También quiero agradecer a mis compañeros blogueros en especial a Res TG Caps a Karina y a un seguidor del blog que llamare “A” por apoyarme y motivarme a seguir con esto.
También me gustaría invitarlos a dejarme sus aportes e ideas en mi correo de contacto raul.lopez9401@gmail.com
Bueno sin más les dejo el siguiente capitulo de mi historia, espero los disfruten:
Devuélveme mi vida Capítulo VIII: Reacciones confusas: El primer periodo
Habían pasado tres meses desde aquel accidente en el cual mi prima de 14 años y yo Adrián un hombre de 25 años habíamos intercambiado nuestros cuerpos y vidas.
También habían pasado tres meses desde que, cegado por la venganza, acepte tener relaciones sexuales ocupando un cuerpo que no era el mío, peor aun el cuerpo de mi propia prima.
Aún recuerdo el susto de muerte que me lleve cuando aquel tipo eyaculo dentro de mí, y peor aún, pues no había podido conseguir ningún método anticonceptivo.
Ante el riesgo de quedar embarazado y por consiguiente atrapado en el cuerpo de mi prima, en el mejor de los casos otros nueve meses, no tuve otra opción que pedir ayuda a la verdadera Vicky.
Aún recuerdo, aquel día y aquella conversación:
-Llevo dos días buscándote, te llame por teléfono e incluso te busque en mi antigua casa ¿Dónde estabas y que hacías con mi cuerpo Vicky? - Decía con un sentimiento de frustración e impotencia, al ver a Vicky en mi antigua forma tan tranquila mientras que a mí en su cuerpo me devoraban los nervios.
-Pues digamos que arreglando un poco este cuerpo y vida de mierda que llevabas y haciéndola un poco más soportable… bueno ya estoy aquí ¿Qué se te ofrece nenita? - Me dijo Vicky haciendo que me sintiera aún más humillado
-Pues veras no es fácil para mi decirte esto, pero…- No sabía cómo empezar a contarle que había ocupado su cuerpo para tener sexo con el chico de la secundaria que siempre había sido su amor platónico.
- ¿Y bien, me vas a contar o no? - Preguntaba ella desde mi cuerpo, con una expresión de curiosidad en su cara
-Pues veras, ocurrió un accidente…-
- ¿Ya te llego tu primer periodo? -
- No, no es eso, es un poco más grave…-
-Habla ya Adrián maldita sea, me estas asustando- Me dijo de manera enérgica mientras yo inhalaba aire para contarle de la manera más rápida y breve posible
- ¡Bueno ya! tuve sexo estando en tu cuerpo, con el niño que te gusta Christian hace dos días en el baño de la escuela, y antes de que me grites tengo que decirte que eso no es lo peor, pues no usamos protección y tengo miedo de que quedes embarazada… de yo quedar embarazado- Conte de la manera más rápida que pude, mientras esperaba la peor reacción de Vicky, aunque en el fondo sentía que me quitaba un peso de encima con aquella confesión.
Pude ver como Vicky en mi cuerpo apretaba el puño, y fruncía el ceño. Aunque mi antiguo cuerpo de hombre no era el mas fuerte o robusto, sabia que con mi nueva condición como una niña débil de 14 años no podría hacer nada para defenderme si a Vicky le ganaba la testosterona y decidía agredirme.
Asustado solo pude ver como Vicky camino hacia su mesita de noche a lado de su cama y saco un calendario y unas pastillas.
-Tienes suerte de que sea muy regular- decía mientras señalaba el calendario- afortunadamente para ti “primita” los días antes de mi periodo son más infértiles, así que dudo que hallas quedado embarazado- Decía con una tranquilidad que incluso me asusto-
- ¿Y estas pastillas? – pregunte confundido
-No me sorprende que no las conozcas, después de todo cuando cambiamos de cuerpo tu olor a hombre virgen fue lo primero que note- dijo ella con una intención hiriente- Se llaman pastillas del día siguiente y te recomiendo que las lleves contigo siempre, si quieres evitarte otro susto de estos- decía con una expresión en mi antigua cara, que francamente considere burlona- bueno te dejo, tengo una cita para hacer tarea con una amiga- dijo ella, mientras me quedaba sorprendido pues yo no tenia ninguna amiga en la universidad
- ¿Cual amiga? - pregunte curioso
- ¿Dije amiga’? Quise decir amigo, tu amigo, este, ¿Cómo se llama ese raro que le gustan los videojuegos, a si Carlos, hare tarea con él- La noté nerviosa e incluso pude notar como se sonrojo un poco- Bueno te dejo ya que al parecer tienes muchas cosas que aprender aun sobre ser mujer, nos vemos- decía Vicky mientras cerraba la puerta tras de sí francamente dejándome con más preguntas que respuestas:
¿Por qué no se enojó de que allá tenido sexo en su cuerpo?
¿Al darme las pastillas me estaba autorizando el seguir teniendo relaciones sexuales en su cuerpo?
¿Por qué esta tan tranquila en mi cuerpo?
¿Acaso ella no extrañara su propio cuerpo?
¿Por qué se puso tan nerviosa cuando mención por error a esa amiga?
Me preguntaba mientras recostado en mi cama de princesas de Disney y usando mi cómoda pijama blanca con encaje negro veía el techo rosa de mi nueva habitación, de repente vi como Vicky abría la puerta de nuevo, tomaba de su librero lo que parecía un paquete y me lo lanzaba a la cama.
-Para que veas que no soy tan mala- decía mientras yo tomaba el paquete
-Kotex con alas…- Pude leer en el empaque- No pueden ser son toallas femeninas- decía mientras se formaba en mi cara una expresión de angustia, angustia que puedo asegurar Vicky desde mi cuerpo, de cierta manera enferma disfrutaba
- Así es como puedes ver en “tu” calendario menstrual mañana empieza “tu” periodo, así que te recomiendo que guardes bien tus toallas ya que suelo sangrar mucho… bueno no te cuento mas ya mañana lo vivirás jajaja, por fin mañana sabrás lo que es verdaderamente ser mujer, adiós “Vicky”- decía mientras cerraba la puerta de nuevo.
No supe como reaccionar por una parte me sentía aliviado pues no quería cargar a alguien nueve meses en mi vientre, aunque por otro lado ver a Vicky tan cómoda en mi cuerpo e incluso que usara su propio nombre para referirse a mí me parecía perturbador.
Con estos pensamientos caí en un profundo sueño mientras abrazaba el enorme oso de peluche que Vicky tiene a lado de su cama para sentirme un poco más reconfortado.
Esa noche tuve un sueño muy raro en el cual yo seguía en el cuerpo de Vicky, estaba en su salón de clases solo en ropa interior, de pronto escuchaba muchas risas eran todos sus compañeros de clases burlándose de mí; estaba Christian, Daniela, incluso estaban mi viejo amigo Carlos y Vicky en mi cuerpo, al verla corría tras de ella con la intención de recuperar mi cuerpo, pero ella se desvaneció en la multitud, mientras yo comenzaba a llorar.

De repente un profundo dolor agudo en el vientre me despertó, era un dolor insoportable como nunca había sentido uno antes, de pronto sentí mucha humedad en mi cama, al destaparme para ver que era, pude ver una mancha enorme de sangre:
“No puede ser ¿acaso me estoy desangrando? tanta sangra no puede ser normal “pensé aterrado mientras que de pronto mi Tía Paty, mi nueva mama entro por la puerta y vio la escena, yo sonrojado la voltee a ver sin saber que decir o como explicarlo-
-Bueno Victoria parece que ya estas otra vez en esos días, ¿no podías ser una niña pequeña para siempre o sí? - decía mientras algunas lágrimas brotaban de mis ojos- no te preocupes te entiendo yo también soy mujer, veras que pronto te acostumbraras, nadie dijo que se mujer sería fácil o sí? - decía tratando de consolarme, aunque francamente me hizo sentir peor.
¿Por qué tenía que pasar por esto? Esto no era lo que esperaba, yo solo deseaba poder librarme un rato de mis responsabilidades como un hombre adulto, no tener que desangrarme cada 28 días.
-Bueno ya es hora de que vayas a la escuela Victoria, hoy amablemente se ofreció tu primo Adrián a llevarte y esta abajo esperando…- decía mi mama mientras veía como Vicky detrás de ella observaba la escena con la misma expresión entre burlona y sarcástica.
- Que pena que hallas visto esto Adrián- decía mi tía algo sonrojada
-No te preocupes mamá…Digo Tía Paty, créeme que lo entiendo, después de todo es algo normal cuando se pasa de niña a mujer, ¿no es así primita? -
-Bueno me llevo estas sabanas y corro al trabajo que ya perdí mucho tiempo en esto, obedeces a tu primo, te quiero Victoria- decía mientras salía deprisa mi nueva madre de la habitación.
No se si fueron las burlas de mi prima desde mi viejo cuerpo, la falta de interés de mi nueva madre o los cambios de humor que causa la menstruación, pero lo único que podía pensar es en estar sola así que corrí al baño y empecé a llorar.
¿En qué problema estaba metido? Aunque no cause intencionalmente el intercambio de cuerpos con mi prima, de alguna manera siempre había deseado que pasara, mientras la cuidaba me la pasaba envidiado su vida libre de preocupaciones, siendo el centro de atención en cualquier lugar a donde iba, entonces ¿Por qué ahora que tenía su cuerpo no podía ser tan feliz como ella lo era en su cuerpo original, y peor aún ¿porque parece que a ella en mi cuerpo de hombre le va mucho mejor? Sera que el viejo adagio tenía razón y “Lo que importa es lo de adentro”. De pronto un golpeteo en la puerta me saco de mi ensimismamiento.
-No te quiero molestar “primita” pero se te hace tarde para ir a la escuela- decía mientras podía notar como se oía una pequeña carcajada detrás de la puerta.
-Ya voy- decía con la voz un poco quebrada, tratando de aparentar se lo mas fuerte posible.
Tome una ducha rápido y mientras lo hacia note como el agua que corría hacia el desagüe se teñía de un color rojo, aun con miedo y sin saber mucho de higiene femenina, lave de manera intensiva mi nueva vagina, deseando que esto solo fuera un mal sueño, para mi mala suerte era la vida real.
Sali del baño y no había señales de Vicky en mi cuerpo, solo estaba mi uniforme de la escuela y el paquete de toallas junto con una nota:
“Te espero en la sala, pues sé que una señorita necesita su privacidad.
P.D. no olvides ponerte tu toalla y llevar una en la mochila no queremos que te pase otro accidente y mucho menos en la escuela”
Con un sentimiento de humillación comencé a ponerme la ropa interior que Vicky me había dejado, un conjunto negro de brasierre y un calzón grande y holgado, lo cual me pareció lógico debido al estado en el que me encontraba. Después me puse las prendas que ya conocía falda, calcetas, blusa, suéter, zapatos negros, pase un peine por mi ahora largo cabello y aplique un poco de brillo labial de fresa mientras lance un suspiro y decía para mi mismo “Tengo que recuperar mi cuerpo”
Continuara…
También quiero agradecer a mis compañeros blogueros en especial a Res TG Caps a Karina y a un seguidor del blog que llamare “A” por apoyarme y motivarme a seguir con esto.
También me gustaría invitarlos a dejarme sus aportes e ideas en mi correo de contacto raul.lopez9401@gmail.com
Bueno sin más les dejo el siguiente capitulo de mi historia, espero los disfruten:
Devuélveme mi vida Capítulo VIII: Reacciones confusas: El primer periodo
Habían pasado tres meses desde aquel accidente en el cual mi prima de 14 años y yo Adrián un hombre de 25 años habíamos intercambiado nuestros cuerpos y vidas.
También habían pasado tres meses desde que, cegado por la venganza, acepte tener relaciones sexuales ocupando un cuerpo que no era el mío, peor aun el cuerpo de mi propia prima.
Aún recuerdo el susto de muerte que me lleve cuando aquel tipo eyaculo dentro de mí, y peor aún, pues no había podido conseguir ningún método anticonceptivo.
Ante el riesgo de quedar embarazado y por consiguiente atrapado en el cuerpo de mi prima, en el mejor de los casos otros nueve meses, no tuve otra opción que pedir ayuda a la verdadera Vicky.
Aún recuerdo, aquel día y aquella conversación:
-Llevo dos días buscándote, te llame por teléfono e incluso te busque en mi antigua casa ¿Dónde estabas y que hacías con mi cuerpo Vicky? - Decía con un sentimiento de frustración e impotencia, al ver a Vicky en mi antigua forma tan tranquila mientras que a mí en su cuerpo me devoraban los nervios.
-Pues digamos que arreglando un poco este cuerpo y vida de mierda que llevabas y haciéndola un poco más soportable… bueno ya estoy aquí ¿Qué se te ofrece nenita? - Me dijo Vicky haciendo que me sintiera aún más humillado
-Pues veras no es fácil para mi decirte esto, pero…- No sabía cómo empezar a contarle que había ocupado su cuerpo para tener sexo con el chico de la secundaria que siempre había sido su amor platónico.
- ¿Y bien, me vas a contar o no? - Preguntaba ella desde mi cuerpo, con una expresión de curiosidad en su cara
-Pues veras, ocurrió un accidente…-
- ¿Ya te llego tu primer periodo? -
- No, no es eso, es un poco más grave…-
-Habla ya Adrián maldita sea, me estas asustando- Me dijo de manera enérgica mientras yo inhalaba aire para contarle de la manera más rápida y breve posible
- ¡Bueno ya! tuve sexo estando en tu cuerpo, con el niño que te gusta Christian hace dos días en el baño de la escuela, y antes de que me grites tengo que decirte que eso no es lo peor, pues no usamos protección y tengo miedo de que quedes embarazada… de yo quedar embarazado- Conte de la manera más rápida que pude, mientras esperaba la peor reacción de Vicky, aunque en el fondo sentía que me quitaba un peso de encima con aquella confesión.
Pude ver como Vicky en mi cuerpo apretaba el puño, y fruncía el ceño. Aunque mi antiguo cuerpo de hombre no era el mas fuerte o robusto, sabia que con mi nueva condición como una niña débil de 14 años no podría hacer nada para defenderme si a Vicky le ganaba la testosterona y decidía agredirme.
Asustado solo pude ver como Vicky camino hacia su mesita de noche a lado de su cama y saco un calendario y unas pastillas.
-Tienes suerte de que sea muy regular- decía mientras señalaba el calendario- afortunadamente para ti “primita” los días antes de mi periodo son más infértiles, así que dudo que hallas quedado embarazado- Decía con una tranquilidad que incluso me asusto-
- ¿Y estas pastillas? – pregunte confundido
-No me sorprende que no las conozcas, después de todo cuando cambiamos de cuerpo tu olor a hombre virgen fue lo primero que note- dijo ella con una intención hiriente- Se llaman pastillas del día siguiente y te recomiendo que las lleves contigo siempre, si quieres evitarte otro susto de estos- decía con una expresión en mi antigua cara, que francamente considere burlona- bueno te dejo, tengo una cita para hacer tarea con una amiga- dijo ella, mientras me quedaba sorprendido pues yo no tenia ninguna amiga en la universidad
- ¿Cual amiga? - pregunte curioso
- ¿Dije amiga’? Quise decir amigo, tu amigo, este, ¿Cómo se llama ese raro que le gustan los videojuegos, a si Carlos, hare tarea con él- La noté nerviosa e incluso pude notar como se sonrojo un poco- Bueno te dejo ya que al parecer tienes muchas cosas que aprender aun sobre ser mujer, nos vemos- decía Vicky mientras cerraba la puerta tras de sí francamente dejándome con más preguntas que respuestas:
¿Por qué no se enojó de que allá tenido sexo en su cuerpo?
¿Al darme las pastillas me estaba autorizando el seguir teniendo relaciones sexuales en su cuerpo?
¿Por qué esta tan tranquila en mi cuerpo?
¿Acaso ella no extrañara su propio cuerpo?
¿Por qué se puso tan nerviosa cuando mención por error a esa amiga?
Me preguntaba mientras recostado en mi cama de princesas de Disney y usando mi cómoda pijama blanca con encaje negro veía el techo rosa de mi nueva habitación, de repente vi como Vicky abría la puerta de nuevo, tomaba de su librero lo que parecía un paquete y me lo lanzaba a la cama.-Para que veas que no soy tan mala- decía mientras yo tomaba el paquete
-Kotex con alas…- Pude leer en el empaque- No pueden ser son toallas femeninas- decía mientras se formaba en mi cara una expresión de angustia, angustia que puedo asegurar Vicky desde mi cuerpo, de cierta manera enferma disfrutaba
- Así es como puedes ver en “tu” calendario menstrual mañana empieza “tu” periodo, así que te recomiendo que guardes bien tus toallas ya que suelo sangrar mucho… bueno no te cuento mas ya mañana lo vivirás jajaja, por fin mañana sabrás lo que es verdaderamente ser mujer, adiós “Vicky”- decía mientras cerraba la puerta de nuevo.
No supe como reaccionar por una parte me sentía aliviado pues no quería cargar a alguien nueve meses en mi vientre, aunque por otro lado ver a Vicky tan cómoda en mi cuerpo e incluso que usara su propio nombre para referirse a mí me parecía perturbador.
Con estos pensamientos caí en un profundo sueño mientras abrazaba el enorme oso de peluche que Vicky tiene a lado de su cama para sentirme un poco más reconfortado.
Esa noche tuve un sueño muy raro en el cual yo seguía en el cuerpo de Vicky, estaba en su salón de clases solo en ropa interior, de pronto escuchaba muchas risas eran todos sus compañeros de clases burlándose de mí; estaba Christian, Daniela, incluso estaban mi viejo amigo Carlos y Vicky en mi cuerpo, al verla corría tras de ella con la intención de recuperar mi cuerpo, pero ella se desvaneció en la multitud, mientras yo comenzaba a llorar.

De repente un profundo dolor agudo en el vientre me despertó, era un dolor insoportable como nunca había sentido uno antes, de pronto sentí mucha humedad en mi cama, al destaparme para ver que era, pude ver una mancha enorme de sangre:
“No puede ser ¿acaso me estoy desangrando? tanta sangra no puede ser normal “pensé aterrado mientras que de pronto mi Tía Paty, mi nueva mama entro por la puerta y vio la escena, yo sonrojado la voltee a ver sin saber que decir o como explicarlo-
-Bueno Victoria parece que ya estas otra vez en esos días, ¿no podías ser una niña pequeña para siempre o sí? - decía mientras algunas lágrimas brotaban de mis ojos- no te preocupes te entiendo yo también soy mujer, veras que pronto te acostumbraras, nadie dijo que se mujer sería fácil o sí? - decía tratando de consolarme, aunque francamente me hizo sentir peor.
¿Por qué tenía que pasar por esto? Esto no era lo que esperaba, yo solo deseaba poder librarme un rato de mis responsabilidades como un hombre adulto, no tener que desangrarme cada 28 días.
-Bueno ya es hora de que vayas a la escuela Victoria, hoy amablemente se ofreció tu primo Adrián a llevarte y esta abajo esperando…- decía mi mama mientras veía como Vicky detrás de ella observaba la escena con la misma expresión entre burlona y sarcástica.
- Que pena que hallas visto esto Adrián- decía mi tía algo sonrojada
-No te preocupes mamá…Digo Tía Paty, créeme que lo entiendo, después de todo es algo normal cuando se pasa de niña a mujer, ¿no es así primita? -
-Bueno me llevo estas sabanas y corro al trabajo que ya perdí mucho tiempo en esto, obedeces a tu primo, te quiero Victoria- decía mientras salía deprisa mi nueva madre de la habitación.
No se si fueron las burlas de mi prima desde mi viejo cuerpo, la falta de interés de mi nueva madre o los cambios de humor que causa la menstruación, pero lo único que podía pensar es en estar sola así que corrí al baño y empecé a llorar.
¿En qué problema estaba metido? Aunque no cause intencionalmente el intercambio de cuerpos con mi prima, de alguna manera siempre había deseado que pasara, mientras la cuidaba me la pasaba envidiado su vida libre de preocupaciones, siendo el centro de atención en cualquier lugar a donde iba, entonces ¿Por qué ahora que tenía su cuerpo no podía ser tan feliz como ella lo era en su cuerpo original, y peor aún ¿porque parece que a ella en mi cuerpo de hombre le va mucho mejor? Sera que el viejo adagio tenía razón y “Lo que importa es lo de adentro”. De pronto un golpeteo en la puerta me saco de mi ensimismamiento.
-No te quiero molestar “primita” pero se te hace tarde para ir a la escuela- decía mientras podía notar como se oía una pequeña carcajada detrás de la puerta.
-Ya voy- decía con la voz un poco quebrada, tratando de aparentar se lo mas fuerte posible.
Tome una ducha rápido y mientras lo hacia note como el agua que corría hacia el desagüe se teñía de un color rojo, aun con miedo y sin saber mucho de higiene femenina, lave de manera intensiva mi nueva vagina, deseando que esto solo fuera un mal sueño, para mi mala suerte era la vida real.
Sali del baño y no había señales de Vicky en mi cuerpo, solo estaba mi uniforme de la escuela y el paquete de toallas junto con una nota:
“Te espero en la sala, pues sé que una señorita necesita su privacidad.
P.D. no olvides ponerte tu toalla y llevar una en la mochila no queremos que te pase otro accidente y mucho menos en la escuela”
Con un sentimiento de humillación comencé a ponerme la ropa interior que Vicky me había dejado, un conjunto negro de brasierre y un calzón grande y holgado, lo cual me pareció lógico debido al estado en el que me encontraba. Después me puse las prendas que ya conocía falda, calcetas, blusa, suéter, zapatos negros, pase un peine por mi ahora largo cabello y aplique un poco de brillo labial de fresa mientras lance un suspiro y decía para mi mismo “Tengo que recuperar mi cuerpo”
Continuara…
lunes, 27 de mayo de 2019
Devuélveme mi vida Capítulo VII: Las apariencias engañan
Devuélveme mi vida Capítulo VII: Las apariencias engañan.
El reloj del salón de clases marcaba la 1:55 P.M , y yo solo podía mover nervioso de un lado a otro, mis piernas envueltas en calcetas blancas y mis pequeños pies metidos en zapatos negros con moños.
Trataba de no pensar en lo ocurrido unas horas antes, en el baño de aquella secundaria, quería creer que solo había sido solo un mal sueño.
Por dentro era un hombre de 25 años y había actuado como una putita caliente adolescente; había tenido sexo, estando yo dentro del cuerpo de mi prima y no solo eso tenía semen de un adolescente idiota, dentro de mi nueva vagina.
“Necesito conseguir esa pastilla del día siguiente a cómo de lugar” pensaba mientras el maestro delante mío nos aburría con ecuaciones cuadraticas.
Sonó la campana de salida y antes de salir del salón intercepté a la amiga de mi prima, “Daniela”
-Amiga… necesito que me acompañes a la farmacia es urgente- le dije en voz baja
-¿Estas bien? ¿Te sientes mal?- preguntó bastante curiosa
-Si es solo que…-
“¿De verdad debería contarle lo qué pasó en aquel baño? Por más que sea amiga de mi prima no puedo confiar en ella a menos hasta conocerla mejor” pensé
-Es solo, recuerdas en el baño hace rato, esto es incómodo pero… ya no tengo… tu sabes… toallas… y me da algo de pena y quería saber si me podrías acompañar a la farmacia a comprar un paquete- dije titubeando un poco
-Claro para algo somos “best friends”- dijo en tono infantil
-Solo necesito ir a mi casa a comer algo tengo mucha hambre sabes- dijo mientras se tocaba el abdomen
-Entiendo, no te preocupes te veo en mi casa a las 3:30 p.m ¿te parece?- decía algo impaciente
-Si claro amiga te veo ahí- se despedía mientras me daba un beso en la mejilla dejándome oler su empalagoso perfume olor a fresa.
Regrese a paso veloz, a casa de mi prima, tan rápido como pude, pues al andar con una falda tan ajustada como la del uniforme de mi prima, me hacía prácticamente imposible correr.
Esperaba encontrarla ahí, en mi cuerpo de hombre, como habíamos acordado horas antes y aunque me odiaría por hacer algo así en su cuerpo me di cuenta que era mejor confesarle lo sucedido, a quedar embarazado en su cuerpo y dejar a mi prima en esa situación tan incomoda , o peor aun que aunque encontráramos la forma de volver, pero terminara yo por el resto de mis días como una mamá soltera, si mi prima no aceptaba regresar a su cuerpo en esas condiciones.
Así que estaba decidido, en cuanto llegara, le contaría todo lo sucedido y le pediría que ella como el hombre adulto que por ahora es, se dirigiera a la farmacia y me comprara aquella pastilla, después de todo no tenía otra opción…
Grande fue mi sorpresa cuando dieron las 2:15 y las 2:30 y las 2:45 de la tarde y no había señales de Vicky ni de mi cuerpo
-¡Se supone que saliste de la escuela hace casi una hora!- decía mientras desde mi nuevo celular rosa con funda de brillos y tan rápido como mis uñas decoradas me permitían escribir y marcar mi antiguo numero.
Grande fue mi sorpresa y mi frustración, cuando más de 3 veces mando mi llamada al buzón de voz.
-¡Que estás haciendo niña malcriada, que no ves que te necesito aquí! – Lance mi celular sobre mi nueva cama y de repente sentí como se me formaba un nudo en la garganta y brotaban de mis ojos gotas de agua, algo que rara vez me había pasado, como hombre; muchos sentimientos se agolparon dentro de mi y de repente empece a llorar, a berrear y a patalear, como una si fuera una verdadera adolescente, acostado boca abajo en mi cama de princesas de Disney,
-No puede ser, por qué me pasa esto a mi… pensé que siendo mi prima adolescente se resolverían mis problemas pero solo me trajo más- decía sollozando mientras con la manga del suéter verde de la escuela, limpiaba mis lágrimas de mis rosadas mejillas.
-¡Ya que se haré!- exclame
Sin pensarlo, me metí , con todo y uniforme, a la ducha y levante mi falda , baje mi lycra negra y con mi mano separé mi labios vaginales y con su regadera portátil, comencé a “enjuagar” mi vagina
-Si esto limpiará todo el semen de ese infeliz de Christopher- Pensaba de manera precipitada.
Mientras lo hacía pude sentir como las gotas de agua provocaban un raro y excitante cosquilleo en mi entrepierna y tuve “otra grandiosa idea”
-Quizás si me masturbo, los fluidos vaginales que salgan de este cuerpo, expulsen fuera de mi el líquido de ese marica, después de todo tengo tiempo, mis tíos ahora mis papás, llegan hasta la noche- pensaba ya al borde del delirio.
Así que tome un espejo de cuerpo completo que tenía mi prima en su armario, lo puse frente a mi cama y me paré frente a el.
Cuando era hombre, tenía un raro fetiche con las colegialas, incluso masturbandome varias veces al día viendo fotos de ellas en Facebook e instagram , así que tener una, ahí, frente a mi y saber que esa colegiala del espejo era yo automáticamente me puso caliente.
Así que de manera sexy y provocativa comencé a quitarme el suéter del uniforme y empece a hacer poses sugestivas frente a mi. Ese cuerpo, al menos por ahora, era todo mío y solo debía lograr no quedar embarazado para seguir disfrutando de el, así que rápidamente me recosté en la cama, me quite mis zapatos y viendo mi reflejo, empece a meter mi delicada mano en mi lycra buscando mi clitoris con mis delgados dedos, poco a poco empece a sentir espasmos que inundaban mi cuerpo y mi mente de placer. Empece a escuchar los gemidos de una niña caliente, y al recordar que estaba solo y esos gemidos eran los míos, empece a buscar más placer, acariciando mis tetas debajo de la blusa con una mano y dándole placer a mi vagina con los dedos de la otra. Era tanto el placer que me inundaba que los dedos de mis pies se empezaban a contraer aun enfundados en esas lindas y femeninas calcetas blancas, no podía creer aquella imagen, estaba convertido en toda una colegiala caliente, ese reflejo de esa niña bonita de 14 años que tenía frente a mi dándose placer era el mío, ese reflejo que Vicky seguramente había visto tantas veces y ese cuerpo que había explorado tantas veces ahora era todo mío, el solo pensar en eso hizo que mi mente se inundara de un placer desconocido por mi hasta entonces y solo pude sentir como un montón de líquido salía a presión de mi nueva hendidura.
-Wow el orgasmo femenino es mejor cada vez que lo experimento- pensaba, tumbado en la cama, con la blusa desabrochada, la falda arriba, mi lycra húmeda llena de fluidos, las calcetas arrugadas y aun saboreando con mis dedos los jugos vaginales de mi prima… técnicamente mis propios jugos vaginales.
Estaba tan extasiado viviendo la resaca del orgasmo femenino en el cuerpo de mi prima que por un momento olvidé mi objetivo principal, hasta que el sonido de el timbre interrumpió mi trance.
Con la esperanza de que fuera Vicky en mi cuerpo atendí la puerta
-¿Quien es?
-Soy yo “Dani” recuerdas quedamos de vernos 3:30 y bien ya son 3:45
“Wow que rápido pasa el tiempo cuando la pasas bien” pensaba mientras rápidamente acomodaba mi falda, mi blusa, mis calcetas y me calzaba nuevamente mis zapatos con moños.
-Muy bien vámonos- le dije a Daniela mientras ella me veía raro
-Wow te gusta mucho ese uniforme verdad- preguntaba algo confundida
- A esto, para nada, es solo que tome una siesta y olvide cambiarme
-Ok amiga, aunque si quieres puedo esperar a que te cambies de ropa-
-¡Que estoy bien así, que no entiendes, me urge ir a la farmacia!- le dije a mi amiga de manera enérgica, solo alcancé a ver su cara de confusión ante tal reacción.
-Disculpa amiga, no era mi intención, es solo que…- trate de justificarme
-No te preocupes amiga yo también se lo difícil que es estar en “esos” días- decía mientras me tomaba de la mano y empezábamos a caminar rumbo a la farmacia como dos amigas mas.
Llegue a la farmacia, decido a comprar esa pastilla del día siguiente, el plan era simple, hacer una compra rápida, tratando que nadie, incluida mi amiga se diera cuenta y salir rápido del lugar.
Lamentablemente para mi y para mi plan, no contaba con que la mamá de Daniela coincidiría con nosotros en la farmacia.
-Hola mami, qué haces aquí- pregunto Daniela a su mamá
-Vine a comprar medicinas tu hermano menor tiene un resfriado ¿y tu qué haces aquí?- pregunto la mamá de Daniela algo curiosa
-Vine con mi amiga Vicky a comprar algunas cosas..-
-Pero si tú eres Vicky mira que bonita te has puesto, te has convertido en toda una señorita- decía mientras me daba un pequeño apretón en mi rosada mejilla, haciéndome sentir algo incomodo.
–Y bueno ¿qué clase de “cosas” vinieron a comprar chicas?-
-Emm bueno tú sabes mamá, cosas de señoritas- respondió Daniela
- Ah ya entiendo, pues mira Vicky yo a Dani le compro siempre estas ultra-absorbentes y bueno…-
-Mama me avergüenzas- decía Daniela arrebatándole el paquete de toallas.
Nunca en mi vida imaginé estar en una situación así, apenas hace unos días solía tener charlas con mis amigos sobre autos, videojuegos, superhéroes y chicas lindas y ahora estaba aquí, en una farmacia, recibiendo recomendaciones de la mamá de “mi mejor amiga” sobre qué toallas femeninas debería usar.
Incomodo por la situación y sin mediar palabra tome las toallas, pague rápido en la caja y salí de ahí sin voltear a ver a Daniela o a su mamá.
Justo cuando creía que mi día no podía ir peor del otro lado de la acera pude ver cómo caminaban hacia la farmacia, Vicky en mi cuerpo de hombre agarrada del brazo de mi crush del salon Natalia, ambos muy juntos y sonrientes. Desconcertado por tal escena decidí que no podía dejar que me vieran así, no sabría cómo actuar, así que decidí pasar de largo y hacer como si no los hubiera visto.
Llegue a mi nueva casa y mis tíos ahora mis padres aún no habían llegado, así que decidí ir directo a “mi” habitación, y tumbarme en la cama, mirando las paredes rosas y el paquete de toallas que había comprado.
-No sé que me da más miedo si tener que usarlas o no tener que usarlas… durante 9 meses- exclamé para mi de manera irónica.
Además ahora no solo me inquietaba el hecho de que probablemente quedaría embarazado en un cuerpo que no era el mío , también quería una explicación sobre por qué mi prima en su primer día como hombre en mi cuerpo logró salir con la chica más linda de la escuela y de la cual he estado enamorado durante toda la universidad.
Insistentemente marque mi antiguo número, en busca de una explicación, solo para que me desviara al buzón de voz.
“Nunca crei que ser una niña de 14 años sería tan difícil es más nunca creo extrañar mi antigua vida” pensaba mientras terminaba de cambiarme mi uniforme por una pijama rosa de corazones y acto seguido caía en un profundo sueño.
Continuará…
Hola seguidores del blog una disculpa por la ausencia, cómo les comento el trabajo y escuela me dejan poco tiempo para escribir contenido, sin embargo trataré de seguir actualizando en medida de lo posible esta y algunas otras historias que tengo en mente incluyendo esta y “En los tacones de mi jefa”
También recuerden que para nosotros, son muy importantes su comentarios ya que nos hacen saber que están atentos del blog, además de aportarnos ideas y puntos de vista.
Saludos.
El reloj del salón de clases marcaba la 1:55 P.M , y yo solo podía mover nervioso de un lado a otro, mis piernas envueltas en calcetas blancas y mis pequeños pies metidos en zapatos negros con moños.
Trataba de no pensar en lo ocurrido unas horas antes, en el baño de aquella secundaria, quería creer que solo había sido solo un mal sueño.
Por dentro era un hombre de 25 años y había actuado como una putita caliente adolescente; había tenido sexo, estando yo dentro del cuerpo de mi prima y no solo eso tenía semen de un adolescente idiota, dentro de mi nueva vagina.
“Necesito conseguir esa pastilla del día siguiente a cómo de lugar” pensaba mientras el maestro delante mío nos aburría con ecuaciones cuadraticas.
Sonó la campana de salida y antes de salir del salón intercepté a la amiga de mi prima, “Daniela”
-Amiga… necesito que me acompañes a la farmacia es urgente- le dije en voz baja
-¿Estas bien? ¿Te sientes mal?- preguntó bastante curiosa
-Si es solo que…-
“¿De verdad debería contarle lo qué pasó en aquel baño? Por más que sea amiga de mi prima no puedo confiar en ella a menos hasta conocerla mejor” pensé
-Es solo, recuerdas en el baño hace rato, esto es incómodo pero… ya no tengo… tu sabes… toallas… y me da algo de pena y quería saber si me podrías acompañar a la farmacia a comprar un paquete- dije titubeando un poco
-Claro para algo somos “best friends”- dijo en tono infantil
-Solo necesito ir a mi casa a comer algo tengo mucha hambre sabes- dijo mientras se tocaba el abdomen
-Entiendo, no te preocupes te veo en mi casa a las 3:30 p.m ¿te parece?- decía algo impaciente
-Si claro amiga te veo ahí- se despedía mientras me daba un beso en la mejilla dejándome oler su empalagoso perfume olor a fresa.
Regrese a paso veloz, a casa de mi prima, tan rápido como pude, pues al andar con una falda tan ajustada como la del uniforme de mi prima, me hacía prácticamente imposible correr.
Esperaba encontrarla ahí, en mi cuerpo de hombre, como habíamos acordado horas antes y aunque me odiaría por hacer algo así en su cuerpo me di cuenta que era mejor confesarle lo sucedido, a quedar embarazado en su cuerpo y dejar a mi prima en esa situación tan incomoda , o peor aun que aunque encontráramos la forma de volver, pero terminara yo por el resto de mis días como una mamá soltera, si mi prima no aceptaba regresar a su cuerpo en esas condiciones.
Así que estaba decidido, en cuanto llegara, le contaría todo lo sucedido y le pediría que ella como el hombre adulto que por ahora es, se dirigiera a la farmacia y me comprara aquella pastilla, después de todo no tenía otra opción…
Grande fue mi sorpresa cuando dieron las 2:15 y las 2:30 y las 2:45 de la tarde y no había señales de Vicky ni de mi cuerpo
-¡Se supone que saliste de la escuela hace casi una hora!- decía mientras desde mi nuevo celular rosa con funda de brillos y tan rápido como mis uñas decoradas me permitían escribir y marcar mi antiguo numero.
Grande fue mi sorpresa y mi frustración, cuando más de 3 veces mando mi llamada al buzón de voz.
-¡Que estás haciendo niña malcriada, que no ves que te necesito aquí! – Lance mi celular sobre mi nueva cama y de repente sentí como se me formaba un nudo en la garganta y brotaban de mis ojos gotas de agua, algo que rara vez me había pasado, como hombre; muchos sentimientos se agolparon dentro de mi y de repente empece a llorar, a berrear y a patalear, como una si fuera una verdadera adolescente, acostado boca abajo en mi cama de princesas de Disney,
-No puede ser, por qué me pasa esto a mi… pensé que siendo mi prima adolescente se resolverían mis problemas pero solo me trajo más- decía sollozando mientras con la manga del suéter verde de la escuela, limpiaba mis lágrimas de mis rosadas mejillas.
-¡Ya que se haré!- exclame
Sin pensarlo, me metí , con todo y uniforme, a la ducha y levante mi falda , baje mi lycra negra y con mi mano separé mi labios vaginales y con su regadera portátil, comencé a “enjuagar” mi vagina
-Si esto limpiará todo el semen de ese infeliz de Christopher- Pensaba de manera precipitada.
Mientras lo hacía pude sentir como las gotas de agua provocaban un raro y excitante cosquilleo en mi entrepierna y tuve “otra grandiosa idea”
-Quizás si me masturbo, los fluidos vaginales que salgan de este cuerpo, expulsen fuera de mi el líquido de ese marica, después de todo tengo tiempo, mis tíos ahora mis papás, llegan hasta la noche- pensaba ya al borde del delirio.
Así que tome un espejo de cuerpo completo que tenía mi prima en su armario, lo puse frente a mi cama y me paré frente a el.
Cuando era hombre, tenía un raro fetiche con las colegialas, incluso masturbandome varias veces al día viendo fotos de ellas en Facebook e instagram , así que tener una, ahí, frente a mi y saber que esa colegiala del espejo era yo automáticamente me puso caliente.
Así que de manera sexy y provocativa comencé a quitarme el suéter del uniforme y empece a hacer poses sugestivas frente a mi. Ese cuerpo, al menos por ahora, era todo mío y solo debía lograr no quedar embarazado para seguir disfrutando de el, así que rápidamente me recosté en la cama, me quite mis zapatos y viendo mi reflejo, empece a meter mi delicada mano en mi lycra buscando mi clitoris con mis delgados dedos, poco a poco empece a sentir espasmos que inundaban mi cuerpo y mi mente de placer. Empece a escuchar los gemidos de una niña caliente, y al recordar que estaba solo y esos gemidos eran los míos, empece a buscar más placer, acariciando mis tetas debajo de la blusa con una mano y dándole placer a mi vagina con los dedos de la otra. Era tanto el placer que me inundaba que los dedos de mis pies se empezaban a contraer aun enfundados en esas lindas y femeninas calcetas blancas, no podía creer aquella imagen, estaba convertido en toda una colegiala caliente, ese reflejo de esa niña bonita de 14 años que tenía frente a mi dándose placer era el mío, ese reflejo que Vicky seguramente había visto tantas veces y ese cuerpo que había explorado tantas veces ahora era todo mío, el solo pensar en eso hizo que mi mente se inundara de un placer desconocido por mi hasta entonces y solo pude sentir como un montón de líquido salía a presión de mi nueva hendidura.
-Wow el orgasmo femenino es mejor cada vez que lo experimento- pensaba, tumbado en la cama, con la blusa desabrochada, la falda arriba, mi lycra húmeda llena de fluidos, las calcetas arrugadas y aun saboreando con mis dedos los jugos vaginales de mi prima… técnicamente mis propios jugos vaginales.
Estaba tan extasiado viviendo la resaca del orgasmo femenino en el cuerpo de mi prima que por un momento olvidé mi objetivo principal, hasta que el sonido de el timbre interrumpió mi trance.
Con la esperanza de que fuera Vicky en mi cuerpo atendí la puerta
-¿Quien es?
-Soy yo “Dani” recuerdas quedamos de vernos 3:30 y bien ya son 3:45
“Wow que rápido pasa el tiempo cuando la pasas bien” pensaba mientras rápidamente acomodaba mi falda, mi blusa, mis calcetas y me calzaba nuevamente mis zapatos con moños.
-Muy bien vámonos- le dije a Daniela mientras ella me veía raro
-Wow te gusta mucho ese uniforme verdad- preguntaba algo confundida
- A esto, para nada, es solo que tome una siesta y olvide cambiarme
-Ok amiga, aunque si quieres puedo esperar a que te cambies de ropa-
-¡Que estoy bien así, que no entiendes, me urge ir a la farmacia!- le dije a mi amiga de manera enérgica, solo alcancé a ver su cara de confusión ante tal reacción.
-Disculpa amiga, no era mi intención, es solo que…- trate de justificarme
-No te preocupes amiga yo también se lo difícil que es estar en “esos” días- decía mientras me tomaba de la mano y empezábamos a caminar rumbo a la farmacia como dos amigas mas.
Llegue a la farmacia, decido a comprar esa pastilla del día siguiente, el plan era simple, hacer una compra rápida, tratando que nadie, incluida mi amiga se diera cuenta y salir rápido del lugar.
Lamentablemente para mi y para mi plan, no contaba con que la mamá de Daniela coincidiría con nosotros en la farmacia.
-Hola mami, qué haces aquí- pregunto Daniela a su mamá
-Vine a comprar medicinas tu hermano menor tiene un resfriado ¿y tu qué haces aquí?- pregunto la mamá de Daniela algo curiosa
-Vine con mi amiga Vicky a comprar algunas cosas..-
-Pero si tú eres Vicky mira que bonita te has puesto, te has convertido en toda una señorita- decía mientras me daba un pequeño apretón en mi rosada mejilla, haciéndome sentir algo incomodo.
–Y bueno ¿qué clase de “cosas” vinieron a comprar chicas?-
-Emm bueno tú sabes mamá, cosas de señoritas- respondió Daniela
- Ah ya entiendo, pues mira Vicky yo a Dani le compro siempre estas ultra-absorbentes y bueno…-
-Mama me avergüenzas- decía Daniela arrebatándole el paquete de toallas.
Nunca en mi vida imaginé estar en una situación así, apenas hace unos días solía tener charlas con mis amigos sobre autos, videojuegos, superhéroes y chicas lindas y ahora estaba aquí, en una farmacia, recibiendo recomendaciones de la mamá de “mi mejor amiga” sobre qué toallas femeninas debería usar.
Incomodo por la situación y sin mediar palabra tome las toallas, pague rápido en la caja y salí de ahí sin voltear a ver a Daniela o a su mamá.
Justo cuando creía que mi día no podía ir peor del otro lado de la acera pude ver cómo caminaban hacia la farmacia, Vicky en mi cuerpo de hombre agarrada del brazo de mi crush del salon Natalia, ambos muy juntos y sonrientes. Desconcertado por tal escena decidí que no podía dejar que me vieran así, no sabría cómo actuar, así que decidí pasar de largo y hacer como si no los hubiera visto.
Llegue a mi nueva casa y mis tíos ahora mis padres aún no habían llegado, así que decidí ir directo a “mi” habitación, y tumbarme en la cama, mirando las paredes rosas y el paquete de toallas que había comprado.
-No sé que me da más miedo si tener que usarlas o no tener que usarlas… durante 9 meses- exclamé para mi de manera irónica.
Además ahora no solo me inquietaba el hecho de que probablemente quedaría embarazado en un cuerpo que no era el mío , también quería una explicación sobre por qué mi prima en su primer día como hombre en mi cuerpo logró salir con la chica más linda de la escuela y de la cual he estado enamorado durante toda la universidad.
Insistentemente marque mi antiguo número, en busca de una explicación, solo para que me desviara al buzón de voz.
“Nunca crei que ser una niña de 14 años sería tan difícil es más nunca creo extrañar mi antigua vida” pensaba mientras terminaba de cambiarme mi uniforme por una pijama rosa de corazones y acto seguido caía en un profundo sueño.
Continuará…
Hola seguidores del blog una disculpa por la ausencia, cómo les comento el trabajo y escuela me dejan poco tiempo para escribir contenido, sin embargo trataré de seguir actualizando en medida de lo posible esta y algunas otras historias que tengo en mente incluyendo esta y “En los tacones de mi jefa”
También recuerden que para nosotros, son muy importantes su comentarios ya que nos hacen saber que están atentos del blog, además de aportarnos ideas y puntos de vista.
Saludos.
jueves, 28 de marzo de 2019
Devuélveme mi vida Capítulo VI: Mi primer día como hombre; El otro lado de la moneda. Pt. II
Seguidores del blog, lo prometido es deuda, aquí la siguiente parte de esta historia pero antes….
Quiero comentarles que por cuestiones personales últimamente me cuesta trabajo estar al pendiente del blog y tener “un momento de creatividad” por lo que si alguien gusta mandar su material o ideas para el blog para su publicación (obviamente con los créditos correspondientes) sientanse libres de hacerlo al siguiente correo: raul.lopez9401@gmail.com
Y bien sin mas disfruten leyendo este capituló como yo disfrute haciéndolo:
Devuélveme mi vida Capítulo VI: Mi primer día como hombre; El otro lado de la moneda. Pt. II
Y estaba ahí en el cuerpo de mi primo Adrian, en la casa de la chica más linda de su universidad , con su delicada mano manoseando mi nueva virilidad.
Por dentro me sentía aterrada y quería gritarle quien era en realidad, pero el cuerpo que ahora ocupaba me impedía hacerlo, por el contrario solo podía pensar en lo bien que se sentía la electricidad que recorría el cuerpo que ahora ocupaba. De pronto noté como de manera involuntaria mi nuevo órgano masculino se empezaba a poner duro como una roca, un sentimiento de vergüenza me invadía, pero a la vez también un sentimiento de curiosidad. Era tan raro ver ese pedazo de carne entre mis piernas, donde hasta hace unos días había visto una vagina perfectamente depilada.
No podía creer tampoco lo fácil que era estimular mi nueva verga “ahora entiendo por qué mis compañeros de la secundaria se la pasan todo el tiempo con esta cosa erecta” pensaba dentro de mi.
A pesar de que, debo confesar el primer día que intercambie cuerpos con mi primo, la curiosidad me gano y me masturbe usando su pene, esto era totalmente distinto, saber que una chica tan linda, como alguna vez lo fui yo tocaba mi pene, agudizaba mi sensibilidad.
De repente cuando Natalia , noto que mi verga estaba lo suficientemente dura, pude ver como se ponía de rodillas, delante de mi y acercaba lentamente su boca a mi nuevo miembro. Antes de poder decir nada un nuevo mar de sensaciones invadió mi mente, mientras sentía como su lengua tocaba delicadamente la punta de mi pene. De manera inexplicable e involuntaria, con mis manos ahora toscas, tome su cabeza, para tratar de empujar más su cabeza sobre mi abultada entrepierna. Sentir como tomaba el control de la situación, y ver a esa linda chica usando ese conjunto de lencería para mi, y sentir su boca cubriendo mi pene nublaron totalmente mi consciencia y por unos segundos olvide que era una niña de 14 años atrapada en el cuerpo de su propio primo y solo me concentre en lo bien que se sentía recibir una mamada de verga. De pronto pude sentir como una presión extraña empezaba a acumularse en mis testiculos, no cabía duda ¡iba a tener un orgasmo masculino! Solo pude sentir como algo caliente salía disparado de mi entrepierna. No podía creer lo bien que se sentía expulsar todo eso que tenia acumulado, mi mente seguía aun en trance mientras trataba de tomar oxígeno para recuperarme.
Ni siquiera note cuando aún con la cara llena de semen, Natalia se recostó en el sillón y se quitó sus bragas blancas aventándomelas y saboreando con su lengua mi semen que aún tenía en su cara
-Wow tenías mucho guardado pequeñín, se nota que tenías tiempo sin estar con una mujer, pero hoy eso va a cambiar- me decía mientras me hacía señas sugestivas
“Pero qué diablos nunca había estado con una mujer, por el amor de Dios yo solía ser una mujer” pensaba de manera confusa, de pronto noté como mi nuevo pene empezó nuevamente a ponerse erecto “por Dios esta cosa jamás se está quieta” pensaba. Estaba impávida, todo eso parecía irreal como un sueño “bueno si es un sueño no está mal que disfrute de esto” pensaba mientras me quitaba la ropa quedando desnudo. Era tan raro ver hacia abajo y notar mi pecho plano donde antes habían estado dos prominentes senos y por el contrario una panza abultada donde había tenido como un lindo abdomen plano “wow no había visto bien, lo descuidado que está este cuerpo” me perdí por un instante en mis pensamientos hasta que Natalia me dijo burlándose un poco
- Y bien “gordito” ¿vas a hacerme tuya o te quedarás ahí mirando tu panza peluda?-
Este reto me hizo sentir aun más caliente, le iba a demostrar a esa tipa que aun con el inútil cuerpo de mi primo, la iba hacer a sentir como ningún hombre lo había logrado antes.
Bien ahí te voy “Zorrita”
“¿Zorrita?, por qué dije eso”
La tome de sus piernas enfundadas en pantimedias blancas y las separé buscando introducir mis dedos en su vagina
-Si no te detengas, aaaaah eres tan Bueno, es como si supieras justo donde tocar mmmmmm- Gritaba extasiada Natalia
“Si supiera que hasta hace unos días yo solía tener un vagina igual que ella y me daba placer así” pensaba mientras recordaba lo bien que se sentía, esto me hizo sentir aun más caliente y empecé rozar su clitoris con mis dedos, mientras ella gemía y se mordía los labios. Esa expresión en su cara me recordaba a mi misma cuando me dedeaba en mi cuerpo frente al espejo de él que era mi cuarto. Este recuerdo solo hizo que la verga que ahora tenía se pusiera tan dura al punto de que dolía tenerla así, “necesito meterla en algún lado” no podía pensar en otra cosa.
-Ya estás Bien lubricadita, bien, te voy a dar lo qué quieres- le advertí a Natalia
Al ser mi primera vez como
hombre me costo algo de trabajo, lograr meter mi trozo de carne en su hendidura, pero cuando por fin lo hice, pude sentir de nuevo esa electricidad recorriéndome por todo el cuerpo. De manera casi instintiva empece a embestir a Natalia cada vez más rápido, mientras ella
Con sus manos dirigía mis manos hacia sus senos, wow cuanto había extrañado sentir unos aunque no fueran míos. De repente ella se acercó a mi cara y con su boca empezó a morder mis labios, eso solo me hizo que perdiera aun más el control y mientras ella movía sus caderas como una profesional, yo la seguía embistiendo más y más tratando de seguirle el ritmo. De pronto pude sentir como encajaba sus uñas en mi ahora ancha espalda, mientras gemía y me decía “estoy llegando estoy llegando, no te detengas aaaaaaah” grito como desesperara mientras yo sentía una sensación húmeda y cálida abrazando mi pene
-Yo también voy a llegar aaah aaaah aaah – y quedó mi mente en blanco mientras nuevamente sentía como una explosión como antes pero ahora más violenta salía de mi entrepierna.
“Que acaba de pasar” pensaba mientras aún seguía extasiada de placer, había estado con un par de chicos cuando aún tenía mi cuerpo de mujer, pero jamás había logrado un placer sexual como el que logré estando en el cuerpo de mi primo.
Natalia y yo quedamos abrazados recobrando el aliento cuando de pronto una pregunta me saco de mi extasis y mi letargo
-Adrian… ¿usaste condon?
-Creo que lo olvidamos- respondí de manera un tanto tranquila, después de todo se sentía bien por una vez, poder hacerlo sin condon y no correr el riesgo de quedar embarazada pues ahora yo era el hombre
- Y te veníste dentro de mi ¿verdad?
-Creo que si…- dije ya regresando a mi forma tímida, pues poco a poco el extasis del encuentro sexual iba pasando
-Ok no te preocupes, esto es lo que haremos, me acompañarás a la farmacia y compraremos una pastilla del día siguiente-
-Ok, vamos- Mientras apenado recogía mi ropa tratando de tapar la panza que ahora tenia
- Jajaja eres muy curioso- reía ella – aunque para ser un chico tan torpe y tímido, sabes cómo satisfacer a una mujer, es como si supieras justo lo que una necesita…-
“Si supieras la verdad” pensaba, aguantándome las ganas de contarle todo
-Bien vamos a la farmacia- decía mientras me jalaba del brazo sin dejarme siquiera revisar mi celular.
Casi llegábamos tomados de el brazo a la farmacia cuando pude ver a Adrian en mi cuerpo, aun con el uniforme de la escuela, cargando un paquete de toallas femeninas, pude ver como de reojo alcanzo a verme en su cuerpo tomado del brazo de su crush eterno, pude notar como solo agacho la mirada y empezó a caminar más rápido tan rápido como la falda que llevaba le permitia.
-Pasa algo chiquito- me preguntó Natalia
-No nada- decía mientras por dentro mil preguntas me invadían; ¿Por qué el tonto había comprado toallas femeninas si recien habia tenido mi periodo?
¿Por qué aún traía puesto el uniforme de la escuela y por qué no pidió una bolsa para ser más discreto al menos?
“Ese tonto me va hacer quedar como una rara”.
Después de acompañar a Natalia de regreso a su casa, por fin llegue a la casa de mi primo, o bueno de sus papás y entre a su cuarto, ni siquiera me percaté del desorden que tenía alrededor y el olor raro que despedía aquel lugar, solo quería llegar y acostarme en una cama , para poder asimilar este día.
Al fin encendí el celular de mi primo y vi que tenía diez llamadas perdidas de mi antiguo número y 10 whatsapp de “Vicky”.
Justo cuando estaba a punto de abrirlos, aparecieron 15 whatsapp de Natalia, decidí revisar primero esos y no podía creerlo, me estaba enviando fotos intimas y hasta abajo el último mensaje decía “Para que no olvides esta tarde pequeñín, espero que se repita 😘”
Estaba petrificada, veía otro cuerpo femenino de nuevo completamente desnudo, pero ahora no lo veía con asco ni con envidia como cuando era una niña, ahora lo veía con lujuria, de pronto sentí cómo de nuevo algo empezó a acumularse en mi entrepierna, era mi pene que estaba de nuevo duro reaccionando a las fotos de Natalia, y ahora ya sabía que hacer, empeze a jalar mi verga con fuerza, imaginándome de nuevo dentro de la vagina de aquella linda chica, wow no podía creer lo que estaba pensando, esos pensamientos no son propios de una niña de 14 años pero por ahora no lo era, ahora Adrian lo era y yo en su cuerpo era un hombre de 25 años, masturbando su pene, como cualquier otro hombre lo haría. Estos pensamientos me hicieron nuevamente llegar al orgasmo, dejándome exhausta por la cual me perdí en el
sueño, olvidando por completo los whatsapp de mi “primita” si tan solo lo hubiera hecho… quizás esto habría sido diferente…
Continuará…
Quiero comentarles que por cuestiones personales últimamente me cuesta trabajo estar al pendiente del blog y tener “un momento de creatividad” por lo que si alguien gusta mandar su material o ideas para el blog para su publicación (obviamente con los créditos correspondientes) sientanse libres de hacerlo al siguiente correo: raul.lopez9401@gmail.com
Y bien sin mas disfruten leyendo este capituló como yo disfrute haciéndolo:
Devuélveme mi vida Capítulo VI: Mi primer día como hombre; El otro lado de la moneda. Pt. II
Y estaba ahí en el cuerpo de mi primo Adrian, en la casa de la chica más linda de su universidad , con su delicada mano manoseando mi nueva virilidad.
Por dentro me sentía aterrada y quería gritarle quien era en realidad, pero el cuerpo que ahora ocupaba me impedía hacerlo, por el contrario solo podía pensar en lo bien que se sentía la electricidad que recorría el cuerpo que ahora ocupaba. De pronto noté como de manera involuntaria mi nuevo órgano masculino se empezaba a poner duro como una roca, un sentimiento de vergüenza me invadía, pero a la vez también un sentimiento de curiosidad. Era tan raro ver ese pedazo de carne entre mis piernas, donde hasta hace unos días había visto una vagina perfectamente depilada.
No podía creer tampoco lo fácil que era estimular mi nueva verga “ahora entiendo por qué mis compañeros de la secundaria se la pasan todo el tiempo con esta cosa erecta” pensaba dentro de mi.
A pesar de que, debo confesar el primer día que intercambie cuerpos con mi primo, la curiosidad me gano y me masturbe usando su pene, esto era totalmente distinto, saber que una chica tan linda, como alguna vez lo fui yo tocaba mi pene, agudizaba mi sensibilidad.
De repente cuando Natalia , noto que mi verga estaba lo suficientemente dura, pude ver como se ponía de rodillas, delante de mi y acercaba lentamente su boca a mi nuevo miembro. Antes de poder decir nada un nuevo mar de sensaciones invadió mi mente, mientras sentía como su lengua tocaba delicadamente la punta de mi pene. De manera inexplicable e involuntaria, con mis manos ahora toscas, tome su cabeza, para tratar de empujar más su cabeza sobre mi abultada entrepierna. Sentir como tomaba el control de la situación, y ver a esa linda chica usando ese conjunto de lencería para mi, y sentir su boca cubriendo mi pene nublaron totalmente mi consciencia y por unos segundos olvide que era una niña de 14 años atrapada en el cuerpo de su propio primo y solo me concentre en lo bien que se sentía recibir una mamada de verga. De pronto pude sentir como una presión extraña empezaba a acumularse en mis testiculos, no cabía duda ¡iba a tener un orgasmo masculino! Solo pude sentir como algo caliente salía disparado de mi entrepierna. No podía creer lo bien que se sentía expulsar todo eso que tenia acumulado, mi mente seguía aun en trance mientras trataba de tomar oxígeno para recuperarme.
Ni siquiera note cuando aún con la cara llena de semen, Natalia se recostó en el sillón y se quitó sus bragas blancas aventándomelas y saboreando con su lengua mi semen que aún tenía en su cara
-Wow tenías mucho guardado pequeñín, se nota que tenías tiempo sin estar con una mujer, pero hoy eso va a cambiar- me decía mientras me hacía señas sugestivas
“Pero qué diablos nunca había estado con una mujer, por el amor de Dios yo solía ser una mujer” pensaba de manera confusa, de pronto noté como mi nuevo pene empezó nuevamente a ponerse erecto “por Dios esta cosa jamás se está quieta” pensaba. Estaba impávida, todo eso parecía irreal como un sueño “bueno si es un sueño no está mal que disfrute de esto” pensaba mientras me quitaba la ropa quedando desnudo. Era tan raro ver hacia abajo y notar mi pecho plano donde antes habían estado dos prominentes senos y por el contrario una panza abultada donde había tenido como un lindo abdomen plano “wow no había visto bien, lo descuidado que está este cuerpo” me perdí por un instante en mis pensamientos hasta que Natalia me dijo burlándose un poco
- Y bien “gordito” ¿vas a hacerme tuya o te quedarás ahí mirando tu panza peluda?-
Este reto me hizo sentir aun más caliente, le iba a demostrar a esa tipa que aun con el inútil cuerpo de mi primo, la iba hacer a sentir como ningún hombre lo había logrado antes.
Bien ahí te voy “Zorrita”
“¿Zorrita?, por qué dije eso”
La tome de sus piernas enfundadas en pantimedias blancas y las separé buscando introducir mis dedos en su vagina
-Si no te detengas, aaaaah eres tan Bueno, es como si supieras justo donde tocar mmmmmm- Gritaba extasiada Natalia
“Si supiera que hasta hace unos días yo solía tener un vagina igual que ella y me daba placer así” pensaba mientras recordaba lo bien que se sentía, esto me hizo sentir aun más caliente y empecé rozar su clitoris con mis dedos, mientras ella gemía y se mordía los labios. Esa expresión en su cara me recordaba a mi misma cuando me dedeaba en mi cuerpo frente al espejo de él que era mi cuarto. Este recuerdo solo hizo que la verga que ahora tenía se pusiera tan dura al punto de que dolía tenerla así, “necesito meterla en algún lado” no podía pensar en otra cosa.
-Ya estás Bien lubricadita, bien, te voy a dar lo qué quieres- le advertí a Natalia
Al ser mi primera vez como
hombre me costo algo de trabajo, lograr meter mi trozo de carne en su hendidura, pero cuando por fin lo hice, pude sentir de nuevo esa electricidad recorriéndome por todo el cuerpo. De manera casi instintiva empece a embestir a Natalia cada vez más rápido, mientras ella
Con sus manos dirigía mis manos hacia sus senos, wow cuanto había extrañado sentir unos aunque no fueran míos. De repente ella se acercó a mi cara y con su boca empezó a morder mis labios, eso solo me hizo que perdiera aun más el control y mientras ella movía sus caderas como una profesional, yo la seguía embistiendo más y más tratando de seguirle el ritmo. De pronto pude sentir como encajaba sus uñas en mi ahora ancha espalda, mientras gemía y me decía “estoy llegando estoy llegando, no te detengas aaaaaaah” grito como desesperara mientras yo sentía una sensación húmeda y cálida abrazando mi pene
-Yo también voy a llegar aaah aaaah aaah – y quedó mi mente en blanco mientras nuevamente sentía como una explosión como antes pero ahora más violenta salía de mi entrepierna.
“Que acaba de pasar” pensaba mientras aún seguía extasiada de placer, había estado con un par de chicos cuando aún tenía mi cuerpo de mujer, pero jamás había logrado un placer sexual como el que logré estando en el cuerpo de mi primo.
Natalia y yo quedamos abrazados recobrando el aliento cuando de pronto una pregunta me saco de mi extasis y mi letargo
-Adrian… ¿usaste condon?
-Creo que lo olvidamos- respondí de manera un tanto tranquila, después de todo se sentía bien por una vez, poder hacerlo sin condon y no correr el riesgo de quedar embarazada pues ahora yo era el hombre
- Y te veníste dentro de mi ¿verdad?
-Creo que si…- dije ya regresando a mi forma tímida, pues poco a poco el extasis del encuentro sexual iba pasando
-Ok no te preocupes, esto es lo que haremos, me acompañarás a la farmacia y compraremos una pastilla del día siguiente-
-Ok, vamos- Mientras apenado recogía mi ropa tratando de tapar la panza que ahora tenia
- Jajaja eres muy curioso- reía ella – aunque para ser un chico tan torpe y tímido, sabes cómo satisfacer a una mujer, es como si supieras justo lo que una necesita…-
“Si supieras la verdad” pensaba, aguantándome las ganas de contarle todo
-Bien vamos a la farmacia- decía mientras me jalaba del brazo sin dejarme siquiera revisar mi celular.
Casi llegábamos tomados de el brazo a la farmacia cuando pude ver a Adrian en mi cuerpo, aun con el uniforme de la escuela, cargando un paquete de toallas femeninas, pude ver como de reojo alcanzo a verme en su cuerpo tomado del brazo de su crush eterno, pude notar como solo agacho la mirada y empezó a caminar más rápido tan rápido como la falda que llevaba le permitia.
-Pasa algo chiquito- me preguntó Natalia
-No nada- decía mientras por dentro mil preguntas me invadían; ¿Por qué el tonto había comprado toallas femeninas si recien habia tenido mi periodo?
¿Por qué aún traía puesto el uniforme de la escuela y por qué no pidió una bolsa para ser más discreto al menos?
“Ese tonto me va hacer quedar como una rara”.
Después de acompañar a Natalia de regreso a su casa, por fin llegue a la casa de mi primo, o bueno de sus papás y entre a su cuarto, ni siquiera me percaté del desorden que tenía alrededor y el olor raro que despedía aquel lugar, solo quería llegar y acostarme en una cama , para poder asimilar este día.
Al fin encendí el celular de mi primo y vi que tenía diez llamadas perdidas de mi antiguo número y 10 whatsapp de “Vicky”.
Justo cuando estaba a punto de abrirlos, aparecieron 15 whatsapp de Natalia, decidí revisar primero esos y no podía creerlo, me estaba enviando fotos intimas y hasta abajo el último mensaje decía “Para que no olvides esta tarde pequeñín, espero que se repita 😘”
Estaba petrificada, veía otro cuerpo femenino de nuevo completamente desnudo, pero ahora no lo veía con asco ni con envidia como cuando era una niña, ahora lo veía con lujuria, de pronto sentí cómo de nuevo algo empezó a acumularse en mi entrepierna, era mi pene que estaba de nuevo duro reaccionando a las fotos de Natalia, y ahora ya sabía que hacer, empeze a jalar mi verga con fuerza, imaginándome de nuevo dentro de la vagina de aquella linda chica, wow no podía creer lo que estaba pensando, esos pensamientos no son propios de una niña de 14 años pero por ahora no lo era, ahora Adrian lo era y yo en su cuerpo era un hombre de 25 años, masturbando su pene, como cualquier otro hombre lo haría. Estos pensamientos me hicieron nuevamente llegar al orgasmo, dejándome exhausta por la cual me perdí en el
sueño, olvidando por completo los whatsapp de mi “primita” si tan solo lo hubiera hecho… quizás esto habría sido diferente…
Continuará…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Experimento social de Maya II - El swap que nadie espero
Se sabe que como humanos organizados en sociedad estamos limitados y condicionados por ciertas normas y estereotipos sociales, creencias ac...
-
Hola seguidores del blog: Han pasado cuatro años desde aquella noche en que un jarrón viejo y un humo blanco me robaron la vida. Cuatro año...
-
Se sabe que como humanos organizados en sociedad estamos limitados y condicionados por ciertas normas y estereotipos sociales, creencias ac...









