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miércoles, 31 de julio de 2019

Devuélveme mi vida Capítulo VIII: Reacciones confusas: El primer periodo

Antes que nada, quiero brindar disculpas a los seguidores del blog por estar ausente, sé que muchos de ustedes comprenderán mi situación, pues al estudiar y trabajar queda menos tiempo del que quisiéramos para dedicarle al mundo TG.

También quiero agradecer a mis compañeros blogueros en especial a Res TG Caps a Karina y a un seguidor del blog que llamare “A” por apoyarme y motivarme a seguir con esto.

También me gustaría invitarlos a dejarme sus aportes e ideas en mi correo  de contacto raul.lopez9401@gmail.com

Bueno sin más les dejo el siguiente capitulo de mi historia, espero los disfruten:


Devuélveme mi vida Capítulo VIII: Reacciones confusas: El primer periodo

Habían pasado tres meses desde aquel accidente en el cual mi prima de 14 años y yo Adrián un hombre de 25 años habíamos intercambiado nuestros cuerpos y vidas.

También habían pasado tres meses desde que, cegado por la venganza, acepte tener relaciones sexuales ocupando un cuerpo que no era el mío, peor aun el cuerpo de mi propia prima.

Aún recuerdo el susto de muerte que me lleve cuando aquel tipo eyaculo dentro de mí, y peor aún, pues no había podido conseguir ningún método anticonceptivo.

Ante el riesgo de quedar embarazado y por consiguiente atrapado en el cuerpo de mi prima, en el mejor de los casos otros nueve meses, no tuve otra opción que pedir ayuda a la verdadera Vicky.

Aún recuerdo, aquel día y aquella conversación:

-Llevo dos días buscándote, te llame por teléfono e incluso te busque en mi antigua casa ¿Dónde estabas y que hacías con mi cuerpo Vicky? - Decía con un sentimiento de frustración e impotencia, al ver a Vicky en mi antigua forma tan tranquila mientras que a mí en su cuerpo me devoraban los nervios.

-Pues digamos que arreglando un poco este cuerpo y vida de mierda que llevabas y haciéndola un poco más soportable… bueno ya estoy aquí ¿Qué se te ofrece nenita? - Me dijo Vicky haciendo que me sintiera aún más humillado

-Pues veras no es fácil para mi decirte esto, pero…- No sabía cómo empezar a contarle que había ocupado su cuerpo para tener sexo con el chico de la secundaria que siempre había sido su amor platónico.

- ¿Y bien, me vas a contar o no? - Preguntaba ella desde mi cuerpo, con una expresión de curiosidad en su cara

-Pues veras, ocurrió un accidente…-

- ¿Ya te llego tu primer periodo? -

- No, no es eso, es un poco más grave…-

-Habla ya Adrián maldita sea, me estas asustando- Me dijo de manera enérgica mientras yo inhalaba aire para contarle de la manera más rápida y breve posible

- ¡Bueno ya! tuve sexo estando en tu cuerpo, con el niño que te gusta Christian hace dos días en el baño de la escuela, y antes de que me grites tengo que decirte que eso no es lo peor, pues no usamos protección y tengo miedo de que quedes embarazada… de yo quedar embarazado- Conte de la manera más rápida que pude, mientras esperaba la peor reacción de Vicky, aunque en el fondo sentía que me quitaba un peso de encima con aquella confesión.

Pude ver como Vicky en mi cuerpo apretaba el puño, y fruncía el ceño. Aunque mi antiguo cuerpo de hombre no era el mas fuerte o robusto, sabia que con mi nueva condición como una niña débil de 14 años no podría hacer nada para defenderme si a Vicky le ganaba la testosterona y decidía agredirme.

Asustado solo pude ver como Vicky camino hacia su mesita de noche a lado de su cama y saco un calendario y unas pastillas.

-Tienes suerte de que sea muy regular- decía mientras señalaba el calendario- afortunadamente para ti “primita” los días antes de mi periodo son más infértiles, así que dudo que hallas quedado embarazado- Decía con una tranquilidad que incluso me asusto-

- ¿Y estas pastillas? – pregunte confundido

-No me sorprende que no las conozcas, después de todo cuando cambiamos de cuerpo tu olor a hombre virgen fue lo primero que note- dijo ella con una intención hiriente- Se llaman pastillas del día siguiente y te recomiendo que las lleves contigo siempre, si quieres evitarte otro susto de estos- decía con una expresión en mi antigua cara, que francamente considere burlona- bueno te dejo, tengo una cita para hacer tarea con una amiga- dijo ella, mientras me quedaba sorprendido pues yo no tenia ninguna amiga en la universidad

- ¿Cual amiga? - pregunte curioso

- ¿Dije amiga’? Quise decir amigo, tu amigo, este, ¿Cómo se llama ese raro que le gustan los videojuegos, a si Carlos, hare tarea con él- La noté nerviosa e incluso pude notar como se sonrojo un poco- Bueno te dejo ya que al parecer tienes muchas cosas que aprender aun sobre ser mujer, nos vemos- decía Vicky mientras cerraba la puerta tras de sí francamente dejándome con más preguntas que respuestas:

¿Por qué no se enojó de que allá tenido sexo en su cuerpo?

¿Al darme las pastillas me estaba autorizando el seguir teniendo relaciones sexuales en su cuerpo?

¿Por qué esta tan tranquila en mi cuerpo?

¿Acaso ella no extrañara su propio cuerpo?

¿Por qué se puso tan nerviosa cuando mención por error a esa amiga?

Me preguntaba mientras recostado en mi cama de princesas de Disney y usando mi cómoda pijama blanca con encaje negro veía el techo rosa de mi nueva habitación, de repente vi como Vicky abría la puerta de nuevo, tomaba de su librero lo que parecía un paquete y me lo lanzaba a la cama.

-Para que veas que no soy tan mala- decía mientras yo tomaba el paquete

-Kotex con alas…- Pude leer en el empaque- No pueden ser son toallas femeninas- decía mientras se formaba en mi cara una expresión de angustia, angustia que puedo asegurar Vicky desde mi cuerpo, de cierta manera enferma disfrutaba

- Así es como puedes ver en “tu” calendario menstrual mañana empieza “tu” periodo, así que te recomiendo que guardes bien tus toallas ya que suelo sangrar mucho… bueno no te cuento mas ya mañana lo vivirás jajaja, por fin mañana sabrás lo que es verdaderamente ser mujer, adiós “Vicky”- decía mientras cerraba la puerta de nuevo.

No supe como reaccionar por una parte me sentía aliviado pues no quería cargar a alguien nueve meses en mi vientre, aunque por otro lado ver a Vicky tan cómoda en mi cuerpo e incluso que usara su propio nombre para referirse a mí me parecía perturbador.

Con estos pensamientos caí en un profundo sueño mientras abrazaba el enorme oso de peluche que Vicky tiene a lado de su cama para sentirme un poco más reconfortado.

Esa noche tuve un sueño muy raro en el cual yo seguía en el cuerpo de Vicky, estaba en su salón de clases solo en ropa interior, de pronto escuchaba muchas risas eran todos sus compañeros de clases burlándose de mí; estaba Christian, Daniela, incluso estaban mi viejo amigo Carlos y Vicky en mi cuerpo, al verla corría tras de ella con la intención de recuperar mi cuerpo, pero ella se desvaneció en la multitud, mientras yo comenzaba a llorar.

De repente un profundo dolor agudo en el vientre me despertó, era un dolor insoportable como nunca había sentido uno antes, de pronto sentí mucha humedad en mi cama, al destaparme para ver que era, pude ver una mancha enorme de sangre:

“No puede ser ¿acaso me estoy desangrando? tanta sangra no puede ser normal “pensé aterrado mientras que de pronto mi Tía Paty, mi nueva mama entro por la puerta y vio la escena, yo sonrojado la voltee a ver sin saber que decir o como explicarlo-

-Bueno Victoria parece que ya estas otra vez en esos días, ¿no podías ser una niña pequeña para siempre o sí? - decía mientras algunas lágrimas brotaban de mis ojos- no te preocupes te entiendo yo también soy mujer, veras que pronto te acostumbraras, nadie dijo que se mujer sería fácil o sí? - decía tratando de consolarme, aunque francamente me hizo sentir peor.

¿Por qué tenía que pasar por esto? Esto no era lo que esperaba, yo solo deseaba poder librarme un rato de mis responsabilidades como un hombre adulto, no tener que desangrarme cada 28 días.

-Bueno ya es hora de que vayas a la escuela Victoria, hoy amablemente se ofreció tu primo Adrián a llevarte y esta abajo esperando…- decía mi mama mientras veía como Vicky detrás de ella observaba la escena con la misma expresión entre burlona y sarcástica.

- Que pena que hallas visto esto Adrián- decía mi tía algo sonrojada

-No te preocupes mamá…Digo Tía Paty, créeme que lo entiendo, después de todo es algo normal cuando se pasa de niña a mujer, ¿no es así primita? -

-Bueno me llevo estas sabanas y corro al trabajo que ya perdí mucho tiempo en esto, obedeces a tu primo, te quiero Victoria- decía mientras salía deprisa mi nueva madre de la habitación.

No se si fueron las burlas de mi prima desde mi viejo cuerpo, la falta de interés de mi nueva madre o los cambios de humor que causa la menstruación, pero lo único que podía pensar es en estar sola así que corrí al baño y empecé a llorar.

¿En qué problema estaba metido? Aunque no cause intencionalmente el intercambio de cuerpos con mi prima, de alguna manera siempre había deseado que pasara, mientras la cuidaba me la pasaba envidiado su vida libre de preocupaciones, siendo el centro de atención en cualquier lugar a donde iba, entonces ¿Por qué ahora que tenía su cuerpo no podía ser tan feliz como ella lo era en su cuerpo original, y peor aún ¿porque parece que a ella en mi cuerpo de hombre le va mucho mejor? Sera que el viejo adagio tenía razón y “Lo que importa es lo de adentro”. De pronto un golpeteo en la puerta me saco de mi ensimismamiento.

-No te quiero molestar “primita” pero se te hace tarde para ir a la escuela- decía mientras podía notar como se oía una pequeña carcajada detrás de la puerta.

-Ya voy- decía con la voz un poco quebrada, tratando de aparentar se lo mas fuerte posible.

Tome una ducha rápido y mientras lo hacia note como el agua que corría hacia el desagüe se teñía de un color rojo, aun con miedo y sin saber mucho de higiene femenina, lave de manera intensiva mi nueva vagina, deseando que esto solo fuera un mal sueño, para mi mala suerte era la vida real.

Sali del baño y no había señales de Vicky en mi cuerpo, solo estaba mi uniforme de la escuela y el paquete de toallas junto con una nota:

“Te espero en la sala, pues sé que una señorita necesita su privacidad.

P.D. no olvides ponerte tu toalla y llevar una en la mochila no queremos que te pase otro accidente y mucho menos en la escuela”

Con un sentimiento de humillación comencé a ponerme la ropa interior que Vicky me había dejado, un conjunto negro de brasierre y un calzón grande y holgado, lo cual me pareció lógico debido al estado en el que me encontraba. Después me puse las prendas que ya conocía falda, calcetas, blusa, suéter, zapatos negros, pase un peine por mi ahora largo cabello y aplique un poco de brillo labial de fresa mientras lance un suspiro y decía para mi mismo “Tengo que recuperar mi cuerpo”



Continuara…





jueves, 28 de marzo de 2019

Devuélveme mi vida Capítulo VI: Mi primer día como hombre; El otro lado de la moneda. Pt. II

Seguidores del blog, lo prometido es deuda, aquí la siguiente parte de esta historia pero antes….
Quiero comentarles que por cuestiones personales últimamente me cuesta trabajo estar al pendiente del blog y tener “un momento de creatividad” por lo que si alguien gusta mandar su material o ideas para el blog para su publicación (obviamente con los créditos correspondientes) sientanse libres de hacerlo al siguiente correo: raul.lopez9401@gmail.com

Y bien sin mas disfruten leyendo este capituló como yo disfrute haciéndolo:

Devuélveme mi vida Capítulo VI: Mi primer día como hombre; El otro lado de la moneda. Pt. II

Y estaba ahí en el cuerpo de mi primo Adrian, en la casa de la chica más linda de su universidad , con su delicada mano manoseando mi nueva virilidad.
Por dentro me sentía aterrada y quería gritarle quien era en realidad, pero el cuerpo que ahora ocupaba me impedía hacerlo, por el contrario solo podía pensar en lo bien que se sentía la electricidad que recorría el cuerpo que ahora ocupaba. De pronto noté como de manera involuntaria mi nuevo órgano masculino se empezaba a poner duro como una roca, un sentimiento de vergüenza me invadía, pero a la vez también un sentimiento de curiosidad. Era tan raro ver ese pedazo de carne entre mis piernas, donde hasta hace unos días había visto una vagina perfectamente depilada.
No podía creer tampoco lo fácil que era estimular  mi nueva verga “ahora entiendo por qué mis compañeros de la secundaria se la pasan todo el tiempo con esta cosa erecta” pensaba dentro de mi.
A pesar de que, debo confesar el primer día que intercambie cuerpos con mi primo, la curiosidad me gano y me masturbe usando su pene, esto era totalmente distinto, saber que una chica tan linda, como alguna vez lo fui yo tocaba mi pene, agudizaba mi sensibilidad.
De repente cuando Natalia , noto que mi verga estaba lo suficientemente dura, pude ver como se ponía de rodillas, delante de mi y acercaba lentamente su boca a mi nuevo miembro. Antes de poder decir nada un nuevo mar de sensaciones invadió mi mente, mientras sentía como su lengua tocaba delicadamente la punta de mi pene. De manera inexplicable e involuntaria, con mis manos ahora toscas, tome su cabeza, para tratar de empujar más su cabeza sobre mi abultada entrepierna. Sentir como tomaba el control de la situación, y ver a esa linda chica usando ese conjunto de lencería para mi, y sentir su boca cubriendo mi pene nublaron totalmente mi consciencia y por unos segundos olvide que era una niña de 14 años atrapada en el cuerpo de su propio primo  y solo me concentre en lo bien que se sentía recibir una mamada de verga. De pronto pude sentir como una presión extraña empezaba a acumularse en mis testiculos, no cabía duda ¡iba a tener un orgasmo masculino! Solo pude sentir como algo caliente salía disparado de mi entrepierna. No podía creer lo bien que se sentía expulsar todo eso que tenia acumulado, mi mente seguía aun en trance mientras trataba de tomar oxígeno para recuperarme.
Ni siquiera note cuando aún con la cara llena de semen, Natalia se recostó en el sillón y se quitó sus bragas blancas aventándomelas y saboreando con su lengua mi semen que aún tenía en su cara
-Wow tenías mucho guardado pequeñín, se nota que tenías tiempo sin estar con una mujer, pero hoy eso va a cambiar- me decía mientras me hacía señas sugestivas
“Pero qué diablos nunca había estado con una mujer, por el amor de Dios yo solía ser una mujer” pensaba de manera confusa, de pronto noté como mi nuevo pene empezó nuevamente a ponerse erecto “por Dios esta cosa jamás se está quieta” pensaba. Estaba impávida, todo eso parecía irreal como un sueño “bueno si es un sueño no está mal que disfrute de esto” pensaba mientras me quitaba la ropa quedando desnudo. Era tan raro ver hacia abajo y notar mi pecho plano donde antes habían estado dos prominentes senos y por el contrario una panza abultada donde había tenido como un lindo abdomen plano “wow no había visto bien, lo descuidado que está este cuerpo” me perdí por un instante en mis pensamientos hasta que Natalia me dijo burlándose un poco
- Y bien “gordito” ¿vas a hacerme tuya o te quedarás ahí mirando tu panza peluda?-
Este reto me hizo sentir aun más caliente, le iba a demostrar a esa tipa que aun con el inútil cuerpo de mi primo, la iba hacer a sentir como ningún hombre lo había logrado antes.
Bien ahí te voy “Zorrita”
“¿Zorrita?, por qué dije eso”
La tome de sus piernas enfundadas en pantimedias blancas y las separé buscando introducir mis dedos en su vagina
-Si no te detengas, aaaaah eres tan Bueno, es como si supieras justo donde tocar mmmmmm- Gritaba extasiada Natalia
“Si supiera que hasta hace unos días yo solía tener un vagina igual que ella y me daba placer así” pensaba mientras recordaba lo bien que se sentía, esto me hizo sentir aun más caliente y empecé rozar su clitoris con mis dedos, mientras ella gemía y se mordía los labios. Esa expresión en su cara me recordaba a mi misma cuando me dedeaba en mi cuerpo frente al espejo de él que era mi cuarto. Este recuerdo solo hizo que la verga que ahora tenía se pusiera tan dura al punto de que dolía tenerla así, “necesito meterla en algún lado” no podía pensar en otra cosa.
-Ya estás Bien lubricadita, bien, te voy a dar lo qué quieres- le advertí a Natalia
Al ser mi primera vez como
hombre me costo algo de trabajo, lograr meter mi trozo de carne en su hendidura, pero cuando por fin lo hice, pude sentir de nuevo esa electricidad recorriéndome por todo el cuerpo. De manera casi instintiva empece a embestir a Natalia cada vez más rápido, mientras ella
Con sus manos dirigía mis manos hacia sus senos, wow cuanto había extrañado sentir unos aunque no fueran míos. De repente ella se acercó a mi cara y con su boca empezó a morder mis labios, eso solo me hizo que perdiera aun más el control y mientras ella movía sus caderas como una profesional, yo la seguía embistiendo más y más tratando de seguirle el ritmo. De pronto pude sentir como encajaba sus uñas en mi ahora ancha espalda, mientras gemía y me decía “estoy llegando estoy llegando, no te detengas aaaaaaah” grito como desesperara mientras yo sentía una sensación húmeda y cálida abrazando mi pene
-Yo también voy a llegar aaah aaaah aaah – y quedó mi mente en blanco mientras nuevamente sentía como una explosión como antes pero ahora más violenta salía de mi entrepierna.
“Que acaba de pasar” pensaba mientras aún seguía extasiada de placer, había estado con un par de chicos cuando aún tenía mi cuerpo de mujer, pero jamás había logrado un placer sexual como el que logré estando en el cuerpo de mi primo.
Natalia y yo quedamos abrazados recobrando el aliento cuando de pronto una pregunta me saco de mi extasis y mi letargo
-Adrian… ¿usaste condon?
-Creo que lo olvidamos- respondí de manera un tanto tranquila, después de todo se sentía bien por una vez, poder hacerlo sin condon y no correr el riesgo de quedar embarazada pues ahora yo era el hombre
- Y te veníste dentro de mi ¿verdad?
-Creo que si…- dije ya regresando a mi forma tímida, pues poco a poco el extasis del encuentro sexual iba pasando
-Ok no te preocupes, esto es lo que haremos, me acompañarás a la farmacia y compraremos una pastilla del día siguiente-
-Ok, vamos- Mientras apenado recogía mi ropa tratando de tapar la panza que ahora tenia
- Jajaja eres muy curioso- reía ella – aunque para ser un chico tan torpe y tímido, sabes cómo satisfacer a una mujer, es como si supieras justo lo que una necesita…-
“Si supieras la verdad” pensaba, aguantándome las ganas de contarle todo
-Bien vamos a la farmacia- decía mientras me jalaba del brazo sin dejarme siquiera revisar mi celular.
Casi llegábamos tomados de el brazo a la farmacia cuando pude ver a Adrian en mi cuerpo, aun con el uniforme de la escuela, cargando un paquete de toallas femeninas, pude ver como de reojo alcanzo a verme en su cuerpo tomado del brazo de su crush eterno, pude notar como solo agacho la mirada y empezó a caminar más rápido tan rápido como la falda que llevaba le permitia.
-Pasa algo chiquito- me preguntó Natalia
-No nada- decía mientras por dentro mil preguntas me invadían; ¿Por qué el tonto había comprado toallas femeninas si recien habia tenido mi periodo?
¿Por qué aún traía puesto el uniforme de la escuela y por qué no pidió una bolsa para ser más discreto al menos?
“Ese tonto me va hacer quedar como una rara”.
Después de acompañar a Natalia de regreso a su casa, por fin llegue a la casa de mi primo, o bueno de sus papás y entre a su cuarto, ni siquiera me percaté del desorden que tenía alrededor y el olor raro que despedía aquel lugar, solo quería llegar y acostarme en una cama , para poder asimilar este día.
Al fin encendí el celular de mi primo y vi que tenía diez llamadas perdidas de mi antiguo número y 10 whatsapp de “Vicky”.
Justo cuando estaba a punto de abrirlos, aparecieron 15 whatsapp de Natalia, decidí revisar primero esos y no podía creerlo, me estaba enviando fotos intimas y hasta abajo el último mensaje decía “Para que no olvides esta tarde pequeñín, espero que se repita 😘”
Estaba petrificada, veía otro cuerpo femenino de nuevo completamente desnudo, pero ahora no lo veía con asco ni con envidia como cuando era una niña, ahora lo veía con lujuria, de pronto sentí cómo de nuevo algo empezó a acumularse en mi entrepierna, era mi pene que estaba de nuevo duro reaccionando a las fotos de Natalia, y ahora ya sabía que hacer, empeze a jalar mi verga con fuerza, imaginándome de nuevo dentro de la vagina de aquella linda chica, wow no podía creer lo que estaba pensando, esos pensamientos no son propios de una niña de 14 años pero por ahora no lo era, ahora Adrian lo era y yo en su cuerpo era un hombre de 25 años, masturbando su pene, como cualquier otro hombre lo haría. Estos pensamientos me hicieron nuevamente llegar al orgasmo, dejándome exhausta por la cual me perdí en el
sueño, olvidando por completo los whatsapp de mi “primita” si tan solo lo hubiera hecho… quizás esto habría sido diferente…

Continuará…







martes, 19 de febrero de 2019

En los tacones de mi jefa; Capituló 1

Hola seguidores del blog:

A continuación les dejo la nueva historia que estoy desarrollando. Básicamente partí de una dinámica que realice en un grupo de Facebook, y como considero que es una historia que da para más contenido, decidí detallarla en varios capítulos.
Pero no se preocupen que a la par continuaré también con la historia de “Devuélveme mi vida”
 y desarrollaré también otra historia en los siguientes semanas, así que espérenla… Bueno sin más preámbulo aquí está el primer capítulo de;

“En los tacones de mi jefa”

Capítulo 1 : La venganza a veces no resulta cómo esperas.

A quien corresponda:

Escribo estas líneas para no olvidar quien fui alguna vez, por que, aunque actualmente habito el cuerpo de una madre soltera de 37 años, hasta hace año y medio solía ser un Joven de 24 años, lleno de vitalidad, metas y con un futuro brillante por delante, hasta que por azares del destino lo perdí todo…
Mi nombre solía ser Alan si la memoria no me falla y cursaba el sexto semestre de la carrera de administración de empresas.
Debido a esto, al ser el último semestre de la carrera en administración, como requisito para mi titulación debía presentar un servicio social en alguna empresa de mi elección por al menos 3 meses.
Ansioso e impulsado por el sueño de por fin graduarme como Licenciado en administración,  puse manos a la obra , buscando esa primera oportunidad laboral, en diferentes portales de bolsa de trabajo por internet. Después de un par de horas de búsqueda, ya un poco cansado, encontré un anuncio que ofrecía la oportunidad de ser becario en él área contable de una reconocida empresa de publicidad.
Al ser “pasantes” y no empleados como tal, prácticamente la paga era nula, básicamente lo que ofrecía la empresa, era una “pequeña” ayuda para los gastos de transporte y con suerte un pequeño desayuno. Ya algo fastidiado y teniendo solo en mente terminar mi carrera profesional, de manera casi impulsiva envíe mis documentos escaneados al correo de esa empresa, sin pensar que buscando un poco más podría encontrar un trabajo que ofreciera una “paga mejor” o que
quizás estuviera más cerca de casa, quizás si lo hubiera hecho ahora no estaría en esta penosa situación…
En fin, a los dos días, un viernes, la chica de Recursos humanos, se puso en contacto conmigo por teléfono, para decirme que el lunes podía empezar a trabajar. Emocionado pase el fin de semana mejorando mi aspecto personal, fui a cortar mi cabello y a comprar una camisa blanca , unos zapatos negros y una corbata nueva. Mi mamá solía decir que la primera impresión es la que cuenta y si quería ganarme un puesto permanente en esa empresa, cuando terminara mi servicio social, tendría que impresionarlos desde el primer día.
Llego el día lunes, mi despertador sonó a las 5 a.m, lave mis dientes y comenze mi rutina de ejercicio.
Vale decir que aunque siempre me considere un chico promedio, (tez blanca, complexión algo robusta, estatura 1,67), trataba de mantenerme en forma y cuidar mi imagen personal, así que al darme cuenta de que estaba ganando algunos kilos comencé a hacer dieta y ejercicio. Después de tomar una ducha comence a prepararme para mi primer día en la oficina, tome la camisa blanca perfectamente planchada, después el pantalón y los zapatos negros impecablemente boleados y después de una inspección por el espejo,  me dirigí hacia la oficina, la cual sería mi nuevo lugar de trabajo desde ese día y por los próximos tres meses (y si me desempeñaba de manera eficaz, quizás más tiempo).
La primera persona que conocí fue la chica de recursos humanos con la que había hablado antes por teléfono. Se llamaba  Karina, calculo que aproximadamente tendría unos 25 o 26 años una chica de piel apiñonada y una linda sonrisa, era algo alta, aproximadamente 1,70 ,así que se imaginarán lo pequeñito que me veía a su lado, sobre todo por los tacones azules que ella estaba usando, que sobra decir, hacían lucir espectacular sus bien formadas piernas que dejaban al descubierto su pegada falda azul a juego con su escotada camisa blanca y aunque lo noté, traté de disimular, pues no quería que me conocieran como “el pervertido de la oficina” siendo apenas el primer día, sobra decir que me dejó flechado desde el primer momento que la vi.
Poco a poco “Kari” me presento a mis nuevos compañeros y compañeras, éramos aproximadamente 10 personas en la oficina y todos estábamos, en una edad entre los 24 y 30 años por lo cual pensé me integraría muy bien con ellos.
Ese trabajo parecía un sueño, hasta que el sonido de unos tacones dando pasos firmes, instintivamente me hicieron voltear, pude ver como una mujer de aproximadamente 35 a 40 años se dirigía hacia nosotros. Calculo media 1.60 por lo ya con los tacones estaba más o menos de mi estatura, su complexion era algo llenita aunque con buenas curvas , sería lo que se conoce coloquialmente como una “gordibuena” iba vestida de manera elegante, falda negra, pantimedias negras, camisa blanca y tacones negros.
Volteo a verme con una mirada despectiva para luego dirigirse a Kari
–“Karina ponte a trabajar, que el mocoso nuevo te ayude me urge el reporte antes de las 12, apúrale”-
Termino de decir esto y azoto la puerta tras de sí entrando  a la oficina privada al fondo, que de hecho era la única pues todos los demás trabajábamos en cubículos pequeñitos
-“y esa señora tan enojona quien es”- pregunte en voz baja a kari
-Es nuestra jefa se llama Maribel y si es un poco enojona, aunque no la culpo- comenzó su relato en voz baja- Tiene 37 años, es divorciada, mamá soltera de una niña de 4 años.  Su esposo las abandonó, por ir a vivir una aventura con la anterior chica que trabajaba aquí de recursos humanos, una chica muy guapa y 10 años más joven que ella, creo que por eso la ve reflejada en mi y me odia tanto- Decía en tono burlón- Creo que en el fondo es buena persona después de todo, solo necesita…-
-Una buena noche de sexo- interrumpí
-Iba a decir un hombre bueno que la enamore , pero tu idea tampoco es mala- sonrío
-Disculpa por mi comentario, a veces digo lo que pienso en voz alta- me sonroje
-No te disculpes después de todo me gustan los chicos sinceros- volteó y ¿me guiño un ojo, o quizás solo fue mi imaginación?
-Bien vamos a apurarnos que esto es para antes de las 12- me decía Kari contagiándome un poco de su optimismo.
Y así fue durante el primer mes, todos los días iba y quedaba bajo las ordenes de Karina, ya que la “jefa” Maribel solo iba y se encerraba en su oficina, cosa que agradecíamos todos los empleados. Del otro lado de la moneda gracias a Karina el trabajo no lo parecía pues siempre, Kari lo hacía más ameno con su buen humor y amabilidad.
Gracias a todo este tiempo que pasábamos juntos Karina y yo, poco a poco nos fuimos conociendo más, sus gustos, sus artistas favoritos sus películas favoritas, era increíble lo mucho que coincidíamos y me fascinaba, lamentablemente había una persona a la cual esto no le gustaba para nada; Maribel.
Molesta y me atrevo a decir que celosa por la atención que veía que recibía Karina de mi, una mañana mientras ambos platicábamos y comíamos el desayuno que compre para ambos se acerco bastante molesta a reclamarnos
-¿Para eso te encargue al becario nuevo Karina? ¿Para que lo hagas un inútil y se la pase de ocioso como tú? Olvídalo desde hoy quedará a mi cargo, recoge tus cosas tu niño becario y mételas a mi oficina ahora me rindes cuentas a mi- dijo casi gritando
Tenía sentimientos encontrados pues a la vez, me hervía la sangre por ver cómo trataba a Karina, pero también me sentía asustado de ahora tener que pasar más tiempo con la Jefa de la oficina y su carácter insoportable. Aun así en mi vivía una pequeña esperanza de que en el fondo fuera buena persona como pensaba Karina y se apiadara de un pobre becario como yo. Lamentablemente no fue así pues desde el primer minuto me puso tareas imposibles como fotocopiar montones de documentos que no entendía, ir a comprarle un café para después casi aventármelo en la cara por que está frío o muy caliente, o incluso ponerme a buscar archivos en la bodega de hace 10 años. Durante un mes viví ese martirio pensando en renunciar, y aunque aún me faltaba otro mes para terminar el servicio, pensé que después de todo podría completarlo en otro lugar con una jefa menos amargada. Pero por su puesto no me iba a ir sin antes jugarle una última broma a Maribel por todo el calvario que me hizo pasar. Así que unos días antes de presentar mi renuncia formalmente, acudí al centro comercial a un par de tiendas de bromas, aunque salí algo decepcionado pues ambas tenían las clásicas y gastadas bromas de el cojín gaseoso o los dulces que saben mal, pero yo ¡Necesitaba algo más! ¡Ella se merecía algo más!.
Vagando por los rincones del centro comercial encontré un viejo local llamo mi atención ya que nunca lo había visto antes; “SRU Spells” anunciaba el viejo letrero afuera la tienda. Entre curioso y me atrevo a decir con algo de miedo, entre y  vi todo tipo de cosas increíbles, como patas de conejo, cabezas de monos disecadas y ojos en un frasco. Al final del mostrador un anciano de baja estatura y con semblante algo siniestro atendía, temeroso me acerque y más nervioso me puse cuando dijo:
-Se lo que buscas jovencito, y tengo justo lo que necesitas, solo piensa antes de hacer cualquier cosa, que el camino de la venganza, a veces te da sorpresas desagradables- me dijo de manera seria.
-Pues entonces usted ya debe de saber, que la persona de la que me quiero vengar es una persona nada empatica, y que merece un buen escarmiento, solo por un día quiero que pueda ver la broma desde el otro lado de la moneda- dije alzando un poco la voz
-Bien, si eso es lo que quieres- dijo de manera tranquila mientras sacaba del mostrador dos frascos pequeñitos, uno con una sustancia azul y otro con una sustancia roja.
-Para que la broma funcione debes poner en alguna  bebida de la “victima” la mitad del frasco azul y en una bebida tu debes beber la mitad del frasco Rojo, ¿Entendiste?- Pregunto el anciano
-Creo, aunque no sé cómo esto me ayudará a vengarme de mi jefa, ¿No es algún tipo de veneno verdad?- Pregunte asustado
-No no lo es- respondió el anciano – Recuerda poner solo la mitad del frasco en su bebida-
- Ella la azul y yo La Roja, solo la mitad del frasco, entendí- Dije algo decepcionado y salí de la tienda.
A la mañana siguiente y con dudas bebí la mitad del frasco Rojo en mi jugo de naranja que bebía todos los días durante el ejercicio y antes de salir al trabajo y guardé el frasco azul, en mi mochila para ponerlo en la bebida de la jefa más tarde.
-No me siento diferente realmente- Pensaba en el autobús camino a el trabajo- Ni siquiera sabía diferente mi bebida, espero que el frasco azul si haga que al menos la bebida de Maribel sepa a vomito o algo así- pensaba mientras agitaba el frasco azul y lo volvía a guardar en mi mochila.
Para mi mala o buena suerte cuando llegue ese día a la oficina Maribel ya me estaba esperando
-Córrele mocoso que mi café no se va a ir a comprar solo- decia mientras me aventaba un par de billetes- y que esta vez no sea agua de calcetín como siempre o te lo descontare de tu triste paga de becario- decia algo burlona.
“Espera un poco más ya llegará tu momento de reír” pensaba dentro de mi.
Fui al café de la esquina y compré su café como todos los días, solo que esta vez no le añadí azúcar a su café si no la mitad del frasco azul que me dio el anciano. Impaciente por dárselo corrí a la oficina y le entregue el café a Maribel mientras dentro de mi contenía la risa.
-mmm vaya este café esta…. Delicioso, por fin diste en el clavo, emm ¿como me dijiste que te llamas?-
-Alan- Respondí pensando lo increíble que era, que en dos meses no se allá aprendido mi nombre
-Bien Alan, últimamente has trabajado mucho, pienso que te mereces un descanso hoy puedes salir temprano, te veo mañana-
“Queeeeee! ¿Eso era todo? ¿un poco de amabilidad de su parte? Bueno al menos me dio el día libre ya es algo”
Para aprovechar que salí temprano ese día decidí ir a reclamarle al anciano de esa tienda por tan mala broma, pero para mi sorpresa la tienda había desaparecido
“Seguro quebró por vender productos de tan mala calidad” pensé enojado.
Regrese a la casa en la que vivo con mis padres y me encerré en mi cuarto algo cansado y confundido por tan agobiante situación, puse ambos frasco en un mueble
A lado de mi cama y casi sin notarlo caí en un profundo sueño.
En ese sueño, muy lúcido por cierto, podía ver momentos que había pasado en la oficina durante los últimos dos meses, también soñé obviamente con Karina pero en el sueño poco a poco se iba alejando de mi al igual que mi familia se iba desvaneciendo en la oscuridad, de repente pude sentir como si mi alma pudiera flotar pero a la vez era jalada por una fuerza como un torbellino y absorbida por la nada….
El despertador sonó, eran las 5 de la mañana y abrí los ojos, pude sentir como tenía sudor frío en la frente, pero eso no era lo más extraño, también sentía mi cuerpo muy pesado, y tenía dolores en partes del cuerpo en donde nunca antes había tenido dolores, como los pies y la espalda, algo definitivamente no estaba bien, me levante de la cama y extrañamente me sentía fuera de balance y un poco más pequeño, como si me hubiera encogído y engordado. Al tratar de encontrar el apagador de la luz del cuarto encontré con que no estaba donde solía estar, definitivamente algo no estaba bien. Cuando por fin logré encender la luz no pude dar crédito a lo que mis ojos veían, enfrente de mi estaba Maribel luciendo un camisón rojo! Volví a sudar frío cuando me di cuenta que era un espejo, ese era mi reflejo, por alguna razón estaba en su cuarto usando su camison y también su cuerpo ¡Yo era Maribel!
Continuará…

jueves, 3 de enero de 2019

Devuélveme mi vida Capítulo VI: Mi primer día como hombre; El otro lado de la moneda.

Hola seguidores del blog:

Disculpen la ausencia tan larga es solo que se juntaron algunos proyectos escolares con las fiestas y en fin…
También mi creatividad estaba de vacaciones por lo cual junto a la falta de tiempo terminaron por ausentarme del blog.

En fin Feliz Año Nuevo atrasado espero cumplas sus propósitos, incluidos el de intercambiar, hacer traje de piel o poseer algún cuerpo.

También aprovechó este espacio para enviar un saludo y agradecimiento especial a mi amigo Aldair que me ayudo con detalles de esta historia.
Y bueno para no aburrirlos más los dejos con la siguiente parte de mi historia.


Devuélveme mi vida Capítulo VI: Mi primer día como hombre; El otro lado de la moneda.

Era tan extraño estar afuera de la que hasta ayer había sido mi secundaria, sin poder ir a saludar a mis amigas y sin que nadie me volteara a ver ni notará mi presencia, y bueno por qué voltearían a verme, con la apariencia que ahora tenía en  este cuerpo masculino descuidado que ahora ocupaba gracias a mi primo Adrián, ¡¡Su cuerpo!!

Era tan extraño también ver a alguien más utilizando mi uniforme, mi cara y mi cuerpo. Mi primo Adrián parecía tan tranquilo y hasta podría decir que disfrutaba estar en mi cuerpo mientras yo solo quería recuperar mi vida.

Me quede sumergida en mis pensamientos un rato en la entrada de la secundaria, viendo a mi primo alejarse con mi cuerpo y con mis amigas, hasta que note que un par de señoras se me quedaban viendo, quizás con mi nueva apariencia de hombre descuidado pensaron que era uno tipo de esos raros que acosan niñas de secundaria, y no las culpo mi primo parecía alguna clase de vago, después de su última novia hace aproximadamente 3 años había hecho poco o nada por mejorar su apariencia personal

“Ahora que soy Adrián por no se cuanto tiempo, creo que tendré que mejorar “su” apariencia, si estoy en cuerpo al menos no me quiero sentir asqueada al verme al espejo” pensaba.

 -Bien y ahora que sigue- reflexionaba mientras recordaba las instrucciones que mi primo me había dado

-Bien tengo que ir a la universidad, solo espero que no sea una materia muy difícil o muy aburrida- pensaba mientras de mala gana subía al autobús que me llevaría a la universidad.

Ya en el bus no pude evitar notar a una chica, que, aunque no era tan linda como solía serlo yo hasta ayer, llevaba puesto un lindo vestido rojo y zapatillas a juego, instintivamente volteé a verla, y aunque yo solo admiraba su atuendo, creo que ella lo malinterpreto pues me volteo a ver con cara de desagrado, no lo entendí hasta que mire hacia abajo y vi el bulto que se remarcaba en mi pantalón recordándome el cuerpo que ahora ocupaba.
Me sentí tan avergonzada que no pude hacer más que cubrirlo con mis toscas manos y sonrojarme “Esta estupida cosa parece tener vida propia” pensaba mientras por dentro moría de vergüenza.

Llegue a la que mientras esté en el cuerpo Adrián, sería mi escuela, y no pude evitar sentirme rara, pues cuando era “Vicky” todos en la secundaria querían ser mis amigos e incluso tenía varios pretendientes que se peleaban por saludarme en la entrada, mientras que ahora como hombre parecía que nadie notaba mi presencia.

Llegue al salón que mi primo me había indicado y me senté en la parte de atrás para mantener un perfil bajo, sin embargo a los poco minutos llegó un sujeto casi igual de raro que mi primo a saludarme.

-Que tal tu fin de semana amigo, al fin pudiste pasar ese nivel en Final Fantasy-
Decía el que parecía ser amigo de Adrián-

-Que clase de hombre adulto juega esa clase de juegos- le respondí con desagrado

-Emm… tu, es tu juego favorito- me respondía algo confundido-


-Cierto- Respondi tratando de no parecer una lunática- Carlos verdad?- Pregunte nerviosa

-Si así me llamo, oye Adrián te encuentras bien- me pregunto algo asustado

-Si es solo que tú sabes, ayer fui un día pesado, ya sabes es que fui a cuidar a mi prima y bueno hoy me siento como si no fuera yo- comenté

-Oh cierto ayer fue tu día como niñera de la pequeña Vicky, aunque… de pequeña ya no tiene nada la verdad es que cada día se pone más linda, mira que si no fuera ilegal…-

-Cerdo asqueroso respétame- interrumpí enojada, mientras veía como cambiaba el semblante en la cara de Carlos a uno de confusión- Quize decir respeta a mi prima, recuerda que es una niña- dije algo más tranquila

-Lo siento amigo no creí que te molestaría tanto mi comentario- decía apenado Carlos- pero en fin hablando de chicas lindas mira ahí viene Natalia- decía bastante emocionado mi amigo.

En ese momento entro al salón una chica tez blanca y pelo negro, más o menos de mi estatura, vestida con una linda blusa de flores y un leggin negro a juego con tenis rosa, tenia una cintura marcada, un busto generoso, un trasero en forma de corazón y unas caderas que seguramente si hubiera estado en mi cuerpo de mujer hubiera mirado con envidia, pero en este cuerpo de hombre me causaban sensaciones muy diversas y extrañas para mi

-Emm… es linda- solo alcanze a responder a Carlos algo aletargada

-Por algo es tu “Crush” desde que estás en la universidad- me comentaba Carlos.

“Así que mi primito tiene un interés amoroso, creo que podré aprovechar esto” pensaba dentro de mi.
“Si logró conseguirle una novia probablemente busque más rápido una solución para esto, será fácil para mi después de todo se como piensa una chica pues hasta ayer solía ser una” continuaba pensando mientras no dejaba de observar a aquella linda chica.

Al terminar la segunda clase, a la salida del salón pude ver cómo a Natalia se le caían sus libro de su bolsa por lo que rápidamente corrí a ayudarla

-Listo aquí tienes- le sonreí con la tonta cara de mi primo

-Que lindo eres muy amable emmm… Adrián cierto- decía ella
“Wow de verdad cómo puede ser tan perdedor mi primo como para que su compañera de clases apenas si lo note” pensaba para mi misma

-Si, es mi nombre- decía algo nerviosa, por lo general yo siempre había estado en el papel de la chica linda y popular con autoestima por las nubes, rechazando chicos, pero hoy era diferente , hoy yo era el chico que podría ser rechazado y si se llegaba enterar mi primo seguro jamás me querría regresar mi cuerpo, así que coquetear con esta chica era de vida o muerte- Así es, Natalia, sabes tus tenis son lindos y combinan con tu bolsa luces genial hoy- “Estupida que acabas de hacer eso es algo que diría una niña no un chico, lo arruine” pensaba mientras por dentro los nervios me devoraban

-Emm… pues muchas gracias sabes no es muy común que un chico sepa de estas cosas- Respondió

-Es solo que ya sabes, me gusta estar en contacto con mi lado femenino- Respondi tratando de no arruinarlo más

-y es genial sabes quedan pocos chicos como tu, la mayoría son idiotas presumiendo sus músculos, pero parece que tu eres diferente, sabes…. más sensible y… no eres gay verdad?- Pregunto algo sería

-No no creo serlo- Respondi con una risita

-Bueno por que no vienes a mi casa y hacemos la tarea juntos, pareces además de sensible, un chico listo quizás me puedas ayudar- me propuso

-Esta bien por qué no- Respondía mientras la seguía hacia su casa.
“Vaya esto es tan divertido, parece que resulte ser mejor hombre que mi primo, jajaja un día en su cuerpo y le conseguí una cita para estudiar con la chica más bonita de su salón, bueno técnicamente es mi cita, pero en fin, quizás esto no sea tan aburrido después de todo” pensaba mientras acompañaba a aquella chica hasta su casa

-Es aquí llegamos- Decía Natalia mientras abría la puerta- Ponte cómodo en el sillón solo voy al baño y ya regreso

Mientras acomodaba los libros y los apuntes de la materia que habíamos visto ese día en clase solo podía pensar en cómo le iba a contar a mi primo que le había conseguido una “cita” con su eterno Crush hasta que algo me saco de mis pensamientos, de repente sentí como alguien me empujo hacia el sillón de manera violenta y poco a poco se montaba encima de mis piernas, era Natalia y estaba usando un baby doll blanco con medias blancas, ¡No,no podía estar pasando esto, era irreal!



-Emm Natalia … no íbamos a estudiar???- Decía muy nerviosa

- Vaya parece que tú papel de niño bueno no es un acto, pero eso se puede solucionar- decía Natalia mientras se movía de manera sugestiva montada en mis piernas

-Espera esto no está bien, auch…- de repente sentí un dolor horrible en mi entrepierna, un dolor que ya conocía, ¡era una ereccion! como la que habían tenido en mi casa el primer día del intercambio

-Lo ves- decía Natalia- tu boca dice que no pero esta cosa aquí en tu pantalon dice otra , además he notado como me miras con deseo todos los días en el salon, así que no te resistas hoy se cumplirá tu fantasía- decía haciendo que mi ereccion creciera mas y mas, y efectivamente iba a cumplir la fantasía de mi primo lamentablemente la que estaba dentro era yo  ¡¡Vicky!!

-Bueno niñito ahora si te voy a hacer un hombrecito- decía Natalia mientras sacaba mi nuevo miembro de mi pantalón-

-Por favor no…. – no pude razonar cuando empezó a succionar la verga de mi primo la qué ahora era mi verga mi mente se puso en blanco y solo pude terminar de decir – Noooo… pares, por favor….-

Continuará…

martes, 13 de noviembre de 2018

Devuélveme mi vida: Capítulo IV Mi primer día de escuela; La revelacion

Seguidores del blog, una disculpa por tardar en subir material nuevo, muchos de ustedes me entenderán pues la escuela y el trabajo me absorben pero ahora que viene la época de vacaciones espero actualizar más seguido.

Sin más les dejo la 4 parte de mi historia.

Devuélveme mi vida Capítulo IV: Mi primer día de escuela; La revelación

No recordaba cuando era la última vez que caminaba por la calle, a las 7 de la mañana para ir a clases. No recordaba tampoco cuando era la última vez que había usado un uniforme, y no solo eso ahora estaba usando el uniforme femenino de una escuela secundaria. Era un poco vergonzoso, no podía dejar de imaginar cómo sería encontrarme a algún compañero de la Universidad que se enterara quien soy realmente y que me viera vestido así.
Mientras caminaba abstraído en mis pensamientos, con la cabeza agachada, miraba y pensaba en lo raro que era ver mi piernas desnudas cubiertas solo por unas delgadas calcetas blancas y lo pequeños que se veían mis pies en esos zapatos negros tan femeninos.
De repente pude sentir algunas miradas de los hombres que pasaban por mi lado tanto niños de la edad del cuerpo que ahora tenía que iban camino a la escuela, hasta de señores, padres de esos niños que los acompañaban.
-Que raro se siente ser el centro de atención y sentir todas esas miradas sobre mi- Le comenté a Vicky
-Que sea una lección primito, cuando regresemos a la normalidad espero recuerdes esta sensación y evites hacer lo mismo- me regañaba Vicky
-Lo tendré en cuenta- decía mientras agachaba la mirada nuevamente.
Al fin llegamos a la escuela, afortunadamente temprano para afinar los últimos detalles de nuestro día.
-Bueno “primita” unos últimos consejos- Decía Vicky mientras jalaba mi falda un poco hacia abajo intentando hacer que cubriera un poco más mis piernas – Siéntate en todo momento con las piernas cerradas o si crees poder hacerlo, cruzadas, cuando subas una escalera pon tus manos sobre la falda a la altura de mis… tus pompis para evitar que puedan ver debajo de tu falda y si tienes que ir al baño recuerda llevar siempre papel, le pones unos trocitos a la taza y recuerda limpiar muy bien esa zona recuerda que las niñas somos más delicadas, no solo es apuntar y listo como ustedes- me decía en voz baja mi prima
-Ok Vick… Ok Adrián lo tendré en cuenta, por tu parte solo tienes dos materias en la universidad, la primera es a las 10 de la mañana y enseguida la otra, solo toma todos los apuntes que puedas y listo. Nos vemos en “Mi” casa a las 2 para ponernos al corriente y seguir buscando una solución- decía mientras me despedía
-Ok, mucha suerte “Vicky” y no me hagas parecer una chiflada o cuando regresemos a la normalidad lo pagarás muy caro- Decía mientras se alejaba y se  despedía de mi, en mi antigua forma masculina.
Cuando ingrese a el salón enseguida pude observar cómo una niña, más bajita que mi nuevo cuerpo, piel apiñonada, pelo negro lacio y bastante largo corrió hacia a mi a abrazarme.
-Amigaaaaaa, te extrañe muchísimo el fin de semana no sabes cómo me aburrí- Me decía, mientras yo buscaba en mis recuerdos de las conversaciones con mi prima información sobre ella
-Dani..ela?- titube un poco
-Hay que tontis fingiendo que no me conoces, ósea de mal gusto tu broma- respondió – Pero bueno, a ti como te fue en tu finde, bueno ya ni me digas que de seguro te toco pasarlo otra vez con tu primo el rarito ese…- Decía Daniela
-Pe…rdon?- Solo alcance a responder confundido
-Si tu primo Adrián el ñoño ese que me contaste se pasa los fines de semana en tu casa por qué no tiene vida social ni amigos y mucho menos novia, ósea que patético- decía en un tono algo burlón
-Enserio yo dije todo eso- Respondí tratando de contener todos mis sentimientos que aquellas palabras causaban
-Me preocupas amiga, claro que tú misma me lo dijiste incluso me contaste que hablarías con tus padres para que lo despidieran de su trabajo como tú “niñera” ahora que ya eres mayor- comentó Daniela
Solo pude sentir un nudo en mi garganta, no sé si era el sentimiento o quizás la nueva configuración hormonal que mi cuerpo tenía pero tuve que esforzarme mucho por no soltar unas lagrimas
-Pero bueno equis con el- decía Daniela mientras volteaba a ver a un niño de nuestra edad que iba llegando al salón- El único chico que te debe importar por ahora es el…- Decía Daniela mientras veía a este niño acercarse a mi, debo reconocer que entraba en la definición de lo que se consideraba atractivo, más o menos de la estatura de mi antigua forma masculina incluso me atrevo a decir un poco más, por lo que a su edad se puede considerar alto, tez blanca, pelo chino y negro y unos ojos bastantes grandes
-Hola Chris cómo te fue el finde- Le pregunto Daniela mientras intercambiaban un beso en la mejilla
-Pues no tan bien por qué no pude ver a esta princesa- Decía mientras se acercaba a mi y pasaba su mano por detrás de mi para abrazarme, De repente, solo pude sentir como con una de sus manos apretaba mi firme y bien formado trasero mientras con la otra tocaba mi rostro.
Impávido solo pude sonrojarme, mientras una mezcla profunda de emociones y sentimientos me invadían, instintivamente pensé en golpearlo pero recordé las palabras de mi prima “No me hagas quedar como una chiflada” aunque después de todo por que me debería de importar, en el fondo, a ella, yo siempre le había causado antipatía y quizás hasta lastima. “Por que cuidar del cuerpo de la persona que creía era mi confidente y después de todo solo me consideraba un patético perdedor”
Todos estos pensamientos nublaron mi mente y lo único que pude pensar es en correr a un lugar tranquilo y desahogarme.
-Eres un idiota, eso no se le hace a una dama- pude escuchar a Daniela regañando a Christopher detrás de mi
Me encerré en el baño de la escuela, y di rienda suelta a mi llanto, no podía creer lo engañado que había vivido este tiempo, poco a poco mis pensamientos de lastima y autocompasion se fueron convirtiendo en un profundo rencor hacia mi prima.
-Ya me las pagarás Vicky- Renegaba mientras estrujaba mi falda con mis manos desahogando mi coraje.
De repente voltee a ver mis ahora delicadas y decoradas manos y pensé “Vaya puede que mi venganza llegue antes, después de todo ahora tengo su cuerpo”
De repente el sonido de alguien tocando la puerta del baño me saco de mi trance
-Déjenme quiero estar solo.. sola- Grite algo enojado
-Soy yo Christopher, Vicky me quiero disculpar, no pensé lo que hacía y…-
En ese momento abrí la puerta y antes de que dijera otra palabra le di un beso apasionado, cegado totalmente por mi deseo de revancha, mientras seguía recorriendo el cuerpo de aquel niño con mis delicadas manos, lo jale hacia adentro del baño y volví a cerrar la puerta…
“Vicky cometió un error al tratarme así, ahora va la mía” solo podía pensar mientras me fundía en ese beso con Chris…




miércoles, 26 de septiembre de 2018

Devuélveme mi vida: Capítulo III Mi primer despertar como Vicky

Capítulo III

Mi primer despertar como Vicky

El despertador en el celular de Vicky sonó, eran las 5:30 a.m, así que me levanté de mala gana, pues yo no estaba acostumbrado a despertarme tan temprano, por lo general mis clases de la universidad eran después de las 10 a.m, desperté entre un montón de cabello castaño claro y cobijas rosas, despejando cualquier duda de que lo ocurrido la tarde anterior hubiera sido solo un sueño y recordándome mi nueva condición, atrapado en el cuerpo de mi prima, una niña de 14 años, que para mí mala suerte se tiene que levantar temprano para ir a la secundaria. Baje la mirada para buscar a mi prima dentro de mi cuerpo, pero sorprendentemente ella se había levantado antes, supongo que su mente estaba adaptada a funcionar con estos horarios. En una silla que estaba a lado de la cama vi dos toallas una blanca, una rosa y una nota “Toma un baño la rosa es para el cabello y la blanca para el cuerpo, por favor respétame soy tu prima! Yo tomaré una ducha en el baño de abajo, para no hacer esto más incomodo, no tardes, no quiero que arruines mi registro de asistencia perfecta”
¿Tomar una baño? ¿A esta hora?- pensaba, esta de más decir que cuando era hombre mi imagen personal nunca fue una prioridad, supongo que por eso no era muy popular con las chicas – supongo que al menos en lo que estoy dentro de este cuerpo eso tendrá que cambiar- decía mientras veía mis pies descalzos con pequeños dedos y uñas pintadas con un rosa brillante.
Me dirigí al baño y deslice lentamente hacia abajo el short con el que había dormido la noche anterior, después retiré la blusa quedando solo en ropa interior; el conjunto de brasierre y panty blanco con corazones que había llevado desde que estoy en este cuerpo. Sería la primera vez que vería a mi prima completamente desnuda. ¿Por qué me excitaba tanto la idea de hacerlo? ¿Qué diablos pasa conmigo? – Pensaba mientras apreciaba bajo mi mirada mi nueva figura – Yo la vi crecer desde que era una bebe, esto está mal- mientras pensaba esto sentía como mis pezones se ponían duros por debajo del brasierre- Pero ya no eres una bebe o si Vicky – Decia mientras apreciaba mi lindo reflejo frente al espejo y hacía una sonrisa sugestiva. Mientras seguía admirando el reflejo de mi prima que técnicamente ahora era el mío, pase mis delicadas manos por detrás de mi espalda buscando cómo desabrocharlo, cuando lo conseguí baje lentamente los tirantes hasta dejar expuestos los lindos senos de mi prima, eran los senos más lindos que había visto, aunque no es como que hubiera visto muchos en mi vida, si acaso los de un par de chicas, las únicas dos con las que había estado, pero estos eran diferentes eran como dos gotas de agua colgados de mi pecho con lindos pezones rosados en el centro, -Por Dios por que esto es tan raro  y excitante a la vez- pensaba mientras me seguí excitando el saber que ahora estos senos eran míos. Empecé a masajear esos lindos senos suavemente y mientras lo hacia  pude sentir como mis bragas empezaban a sentirse húmedas, por lo que decidí retirarlas, deslizándolas por mis ahora suaves y bien formadas piernas. Pude apreciar mejor mi entrepierna plana tan solo cubierta por una raya de delicado vello pubico. Era tan raro no ver nada colgando de ahí, se sentía un vacío tan extraño, que no pude evitar pasar mi mano alrededor de mi planicie, sintiendo un hormigueo cada vez más intenso, mientras que con la otra mano seguía apretando una de las bolsas de carne que ahora colgaba de mi pecho, mientras hacía esto no pude evitar ver mi reflejo, y ya no vi a la niña dulce que había cuidado cada fin de semana desde que ella tenía 10 años, solo veía a una zorrita caliente manoseándose -Esto no está bien, es mi prima no puedo hacer esto- dije mientras quitaba las manos del cuerpo de mi prima -Debo apresurarme, no quiero que Vicky piense mal- Pensé mientras abría la llave de la regadera, entre y el agua empezó a caer desde mi ahora largo cabello, y veía como las gotas de agua resbalaban por mis nuevas curvas. La sensibilidad que tenía mi piel ahora era increíble, era muy diferente a tomar un baño siendo hombre. Al salir de la bañera tomé ambas toallas, y procedí a secarme, aunque con tanto cabello era complicado así que utilice una secadora más o menos como había visto a mi prima hacerlo antes. Salí del baño y vi sobre mi cama lo que parecía ser el uniforme de la escuela a la que ahora tendría que ir. Consistía en un suéter verde, blusa blanca, calcetas blancas, falda gris, y zapatos tipo flat negros, a lado un conjunto de brasierre negro y una licra negra.
-Esto debe ser una broma- decía mientras recogía la nota que al parecer había escrito mi prima “Ya que tardabas demasiado tiempo en el baño por razones que no me interesan, te dejo preparado el uniforme que usarás a partir de hoy y hasta que arreglemos esto, aquí que familiarizate con el, te espero en la sala”
-Bueno y ahora por dónde empiezo- pensé mientras recogía el brasierre negro que me tocaría usar -al mal paso darle prisa- decía mientras luchaba con los broches detrás de mi espalda y acomodaba lascopas en mis senos – Quietas ahí nenas- bromeaba un poco para aliviar la tensión , después prosegui con la lycra, la cual es un tipo de calzón más similar a un short elástico, que por lo general se usa por debajo de la falda para evitar que algún miron vea de más o al menos eso me había contado mi prima, aunque era un poco más aburrido que mi panty de corazoncitos, con este se podían apreciar los labios carnosos que ahora tenía en mi entrepierna -No pienses en eso, es tarde y tu prima espera abajo- me decía a mí mismo mientras trataba de controlar la excitación que me invadía. Después vino lo sencillo una blusa blanca que a mi parecer era algo pegada pues hacía relucir mis dos atributos, después la falda gris lo cual fue muy fácil pues solo consistía en subir un cierre y abotonar,  posteriormente enfunde mis hermosas y suaves piernas torneadas en las calcetas blancas del uniforme y para terminar deslize mis pies dentro de los zapatos escolares de mi prima, los cual debo confesar eran súper cómodos -Literalmente estoy en tus zapatos Vicky, decía mientras cepillaba un poco mi cabello largo, afortunadamente la escuela prohibía el maquillaje por lo cual no tendría que batallar con él al menos por ahora, a si que solo aplique un poco de brillo de labios como había visto a mi prima hacerlo antes y procedí a bajar a la sala. Bajando por las escaleras pude notar como Vicky en mi cuerpo lloraba en silencio sentada en el sillón, no pude evitar sentirme un poco mal, después de todo yo había causado esto.
-Vi.. Vicky estoy listo- le decía algo temeroso
-Oh si.. emm no estaba llorando, es solo que… tengo mucho sueño aun, tu cuerpo no está acostumbrado a este tipo de horarios cierto Adrián-
-Es cierto Vicky- le respondí con una sonrisa
-Nunca habia notado lo guapa que me veo en ese uniforme- decía en mi cuerpo mientras ponía su mirada fija en mi
-Aunque mi mamá tiene razón uso la falda demasiado corta, desde aquí abajo se te ve todo- No pude evitar sonrojarme un poco, mientras Vicky en mi cuerpo soltaba una carcajada, aunque de repente se detuvo, solo pude notar como una ereccion empezaba a surgir en su entrepierna, de repente la sonrojada era ella
-Ehh… puedo explicarlo… es solo que sabes… esta cosa tiene vida propia y… no es como que me excite ver mi propio cuerpo….- decía ella bajando la mirada y poniendo sus manos cubriendo su bulto en la entrepierna
-No expliques nada recuerdas ese “amiguito” fue mío 24 años entiendo perfecto cómo funciona, ahora vámonos que no quiero llegar tarde a mi primer día de escuela “primito”. Decía mientras ponia mi mochila rosa en la espalda y me preparaba mentalmente para afrontar mi regreso a la secundaria, solo que esta vez usando falda….



sábado, 8 de septiembre de 2018

Devuelveme mi vida Capitulo I La noche en que todo cambio




Prologo:
Estimados lectores del blog, esta historia que a continuación narrare se basa específicamente en una fantasía personal que me ha acompañado hace tiempo. Como podrán notar soy apenas un escritor novato, y generalmente no me gusta escribir historias demasiado largas, a pesar de esto me considero una persona con mucha creatividad y necesito plasmar esta fantasía y compartirla con ustedes, espero la historia que narrare a continuación les sea agradable. Saludos.

Capitulo uno

La noche en que todo cambio:

Antes que nada, me presento, mi nombre es… corrección, era Adrián, solía ser un joven de 24 años. Si me preguntan, me consideraba un chico promedio de mi edad; tenia un trabajo como becario de medio tiempo y estudiaba la carrera de derecho por las tardes. Por mi estilo y ritmo de vida me era bastante difícil, crear relaciones interpersonales, por lo cual a pesar de ser bastante alegre y algo extrovertido tanto en las prácticas y la escuela, tenía pocos por no decir ningún amigo autentico.
A decir verdad, lo mas cercano que tenia a una amiga era mi prima Vicky, la cual apenas era una preadolescente a sus 14 años, (si a decir verdad es un poco triste que mi única amiga fuera 10 años menor que yo y fuera mi propia prima).
Analizándolo más a fondo y después de leer unos cuantos libros de psicología, creo que nuestra conexión partía, de un “dilema” emocional que siempre me acompaño desde pequeño, siempre he estado en demasiado contacto con mi lado femenino, desde la primaria, veía a las niñas pequeñas jugar con muñecas, deseoso de participar, pero por mi genero biológico me veía “obligado” por el rol social a participar en algún deporte “algo de hombres”.
Pero mi ligera disforia de genero no es el tema, al menos no ahora.
Yo aconsejaba y me mantenía tan cercano a mi prima con consejos y asesoría, creo yo, debido a que quería liberar ese lado femenino que me acompañaba, a través de ella. En otras palabras y por retorcido que suene, yo quería vivir su vida, y que mejor que involucrándome a fondo en ella.
Afortunadamente para mi cada Domingo de cada semana mis tíos Omar y Paty salían de excursión, a algún lugar “Romántico” todo el día, por lo cual me dejaban a mi a cargo de su casa y de su hija Vicky (Después de todo ¿que otro hombre adulto de la familia no tiene mejores planes, que hacer, que fungir de niñera el fin de semana?).
A decir verdad, no me molestaba pues platicar con Vicky era bastante ameno y agradable, platicábamos de todo, desde las impresiones de alguna nueva película o serie de Netflix, la asesoraba con alguna tarea complicada, me contaba chismes acerca de sus amigas (en especial de su mejor amiga Daniela) o incluso a veces le daba consejos románticos, desde mi perspectiva de “hombre”, (aunque confieso me daba pena pues llevaba aproximadamente 3 años sin pareja) y tips para conquistar a su crush en la escuela un chico llamado Christopher.
Esa tarde transcurría como siempre, después de calentar y comer el guisado de pollo de mi tía Paty, (el cual no es el mas rico si me preguntan), Vicky me propuso ir a correr al parque que esta a tres cuadras de su casa, aunque yo me sentía muy satisfecho y negué con mi cabeza:
-Vamos primo Adrián- dijo Vicky – No seas flojo, además siempre van a correr muchas chicas lindas al parque y por lo que me has contado, vaya que te falta conocer una, puede que hoy sea el día-
Soltó una pequeña carcajada mientras yo me sonrojaba, que una niña de 14 años me dijera solterón, a mis 24 años sinceramente era patético
-Está bien vamos- asentí con la cabeza
-Ok deja me cambio el pijama por ropa para correr y tu… bueno ponte gel en el cabello o algo, tienes que ir por ellas casanova- y subió con sus pequeños pies tan rápido por las escaleras como sus pantuflas de conejo rosa le permitieron.
Pase al baño a refrescarme un poco como sugirió mi prima y me eche un vistazo en el espejo, el reflejo que me devolvió fue el de un tipo, de tez blanca, bajito (1,67 aprox.) ni guapo ni feo diría yo, mas bien, promedio… es la palabra.
Sali del baño y pude observar a mi prima bajar de su cuarto, con una visera rosa, (pues su piel blanca era algo delicada y ella odiaba las pecas) ,vestida con una hermosa blusa Rosa fosforescente ceñida al cuerpo que mostraba sus pequeños, aunque muy lindos atributos y su bien formada cintura, y en la parte de abajo un leggin negro muy ajustado que mostraba su trasero en forma de corazón (que debo confesar, siempre considere la parte mas linda de su cuerpo) acompañada de unos tenis rosas con suela de aire, que según ella le hacían ganar unos cuantos centímetros, aunque francamente no los necesitaba pues ella media 1,65 aprox (y con eso tenis incluso se veía más alta que yo, lo cual debo confesar me acomplejaba un poco).
Vicky noto el raro trance en el que me quede al verla y solo hizo una broma al respecto
 -Otra ves estas pensando en la eternidad del cangrejo verdad Adriancito- ella sabia que mi mirada no era con otra intención pues había demasiada confianza
-Bueno nos vamos o te tienes que pintar las uñas aun- bromeaba ella conmigo
Justo en ese instante gotas de lluvia empezaron a rodar por las ventanas de la sala, a lo cual ella muy desanimada comentó:
-Bueno lo de irte a buscar novia tendrá que esperar ¿cierto? - dijo Vicky
-No todo esta perdido- Tratando de animarla- Supuse que algo así podría pasar y traje palomitas de caramelo tus favoritas, pon una película en Netflix y salvemos la tarde- le dije.
-Por eso eres mi primo favorito de todo el mundo, está bien, pero yo escojo la película-
-Ok me parece justo- asentí – voy a preparar las palomitas y espero tengas esa película puesta cuando regrese
Termine de preparar las palomitas, aunque se quemaron un poco el caramelo hacía que no supieran tan mal
-Ya huele a carbón por aquí, otra vez las quemaste cierto primito- se burlaba de mi Vicky – Bueno ya pon tu trasero aquí y veamos la peli que escogí- me decía emocionada
-Cual escogiste Vicky- pregunte
-Una de mis favoritas- decía ella- Este cuerpo no es mío con Rob Schneider-
-Ah ok- me limite a contestar
Tuve que fingir indiferencia, porque a pesar de que el Body Swap siempre ha sido uno de mis temas favoritos, no quería demostrar ese raro fetiche frente a mi prima.
-Oye no te emociones tanto- ella me regañaba- Rob Schneider es un excelente comediante, y esa situación de que dos personas cambien de personalidades francamente me divierte mucho- sonreía ella
-No seria tan divertido si nos pasara a…. nosotros, por ejemplo- titubee un poco
Me miro fijamente y soltó una carcajada
-Quizás si, quizás no- reflexionaba Vicky – Bueno para mi si un poco, pues ya no tendría que sufrir a mis padres sobreprotectores, tendría toda la libertad que un solterón como tu tiene- decía Vicky en un tono burlón
-Jaja que graciosa- reía con sarcasmo- no aguantarías ni un día la presión de ser un adulto con responsabilidades princesita- la confrontaba
-Bueno habría que cambiar de cuerpos para saberlo y ahora cállate y deja ver la película- finalizo ella
Esa frase “Habría que cambiar de cuerpos” resonaba en mi mente una y otra vez, no podía sacar la imagen de mi mente de como seria vivir la vida de una pre-adolescente de 14 años en teoría libre de responsabilidades y con una nueva oportunidad de corregir mis errores del pasado.
Estaba tan abstraído en esos pensamientos que ni siquiera note cuando termino la película
-Estas bien primo- pregunto Vicky – te vi comiendo moscas toda la peli
-Si no te preocupes, bueno ahora me va a mi poner una peli- afirme
-Mi casa mis reglas- se negaba Vicky a darme el control remoto
-Niña tonta soy más fuerte no podrás ganarme el controool….- pude ver como salió el control volando y derrumbo un jarrón con grabados antiguos, que esta de mas decir era la posesión mas preciada de mis tíos
-Idiota ahora si te pasas mis papas nos van a matar- dijo Vicky furiosa
-Tranquila además es solo un tonto jarrón- le restaba importancia a la situación
-No solo es un jarrón, es “El Jarrón”- me corregía Vicky- cuenta la leyenda que la persona que lo posea podrá hacer realidad sus más profundos deseos, por eso es tan valioso- contaba Vicky
-Bueno solo peguémoslo con pegamento y listo- dije- a ver Vicky ayúdame a recoger los pedazos
-Y si me corto- decía con miedo – mi piel es delicada recuerdas
-Y la princesa soy yo, ya ayúdame-
-ok ya voy-
En ese momento un raro humo blanco empezó a emanar del jarrón y empezó a cubrirnos a mi prima y a mí, corrí a abrir una ventana para dejar salir el humo, cuando se esfumo mi prima seguía tosiendo.
-Estas bien? - Pregunte asustado
-Obvio no mira mi ropa se arruino esta llena de humo y… me siento algo mal…- decía mi prima
-A decir verdad, yo también estoy… mareado…- Comente
-Adrián, puedo preguntar… tus senos siempre han sido tan grandes y redondos- Pregunto Vicky
Pensé que era el efecto del humo que, hacia alucinar a mi prima, pero efectivamente ahora debajo de mi camisa, se asomaban dos montículos de carne
-y por qué mi blusa me queda tan floja???- Decía preocupada ella
-Donde están??? Donde están mis senos- empezaba a ponerse histérica
Volteo hacia mí, observando que yo estaba admirando mi nuevo par de senos.
¡¡¡¡Tú!!!!, Tu me los robaste maldito Adrián, no que clase de truco barato sea esto, pero regrésamelos- gritaba mientras me jalaba del cuello de la camisa
-Creo que ese no es tu único problema- comentaba mientras señalaba su entrepierna, en donde por debajo del ajustado leggin se asomaba su bulto recién adquirido
-Maldito por que tengo un pene, que esta pasando Adrián??? ¿¿¿Qué es esto???- gritaba Vicky eufórica
-Si mis cálculos son correctos, ese extraño humo, te esta transformando a ti en mi ósea Adrián y si mis cálculos son correctos- mientras digo esto bajo mis jeans y mis boxers para mostrar mi entrepierna ahora plana- en pocos minutos yo seré Vicky-
-Pero que tonterías dices devuélveme mis tetas y mi va…, mi voz por que se oye tan grave y mis manos en que momento se volvieron tan anchas- decía aterrada Vicky
-En el mismo que las mías se volvieron suaves y delgadas y mi voz se volvió tan delicada- Le dije a mi prima
-Detén esto Adrián por favor!!!, no quiero ser tú, que horror…- decía al borde de las lágrimas Vicky
-Entiendo tu frustración y por eso dejare pasar lo que acabas de decir, pero por el momento lo único que podemos hacer es esperar a que termine el cambio y después buscar una solución- concluí
Terminando de decir esto pude sentir como los huesos de mi cadera se ensanchaban y como los músculos de mi cara se reconfiguraban. Había adquirido los rasgos y la figura de una niña de 14 años, pero no cualquier niña, de mi propia prima Vicky.
Al sentir el ultimo espasmo, originado por el cambio corrí a el espejo del baño en el que había estado hace unas horas y ya no me regresaba el reflejo del hombre adulto “promedio” de 24 años que era, si no el de una linda niña de 14 años vestida ridículamente con holgada ropa de hombre, una sensación de escalofrió recorrió mi nuevo cuerpo femenino, era tan raro y excitante a la vez.
Del otro lado de la casa mi prima ahora en mi cuerpo de hombre, lloraba amargamente la perdida de su cuerpo. Era lo mas patético verla llorar vestida en mi antigua forma masculina con la blusa rosa y los leggins ajustados que hasta hace unas horas le quedaban tan bien, ahora parecía una suerte de travesti.
-Vicky- trate de calmarla
-Me quieres robar algo más maldito, si ya te llevaste todo lo mío, mi cuerpo mi belleza mi juventud- seguía reclamándome entre sollozos
-Vicky créeme- decía dulcemente con mi nueva y delicada voz- yo no ocasione esto, pero, aunque no allá sido yo, te prometo no descansare hasta encontrar una solución.
-Sniff, sniff, y mientras tanto que como le explicaremos esto a mis papas
-En primera nadie se tiene que enterar, ¿Quién nos creería?, terminarías en un manicomio o en la cárcel y yo en un internado para señoritas
-Entonces cual es tu sugerencia Einstein- Decía irónicamente Vicky
-Hasta que consigamos más información sobre ese raro jarrón que deduzco fue el que nos intercambio de cuerpos, propongo hacernos pasar por el otro, ahora tu serás Adrián y yo seré Vicky, hemos platicado tanto y nos conocemos tan bien que fingir ser el otro no debe ser problema- afirme
-Me choca admitir que tienes razón- refunfuño Vicky- y por donde empezamos cerebrito?
-Primer deberíamos cambiarnos la ropa que esos leggins tan apretados seguro están asfixiando a mi antiguo amiguito- pude notar como se sonrojo Vicky en mi cuerpo, era tan raro ver actuar a mi cuerpo de hombre de manera tan femenina-
-Esta bien, ve al baño desnúdate y allí te paso tu nueva ropa y tu me pasas la mía vale- decía Vicky un poco más tranquila- pero cuidadito con tocar de más pervertido
-Me conoces Vicky, jamás te haría algo así- y aunque me Moria por hacerlo la lealtad hacia mi prima era mas fuerte que mi deseo
Empecé a desnudar mi nuevo cuerpo en el baño, primero me quite la camisa dejando al aire libre mi nuevo par de senos, calculo que aproximadamente eran una copa B, aunque pequeños parecían dos lindas gotas de agua de roció, tuve que evitar la tentación de tocarlos.
Después saque mis jeans y mi bóxer y mis tenis que ahora eran enormes para mi (pues yo calzo del 7 y mi prima del 4 al 4 ½)
-Listo señorita- decía Vicky- no tardes mucho mis padres… bueno tus padres ya deben venir en camino y no queremos crear una situación incómoda…
-Ok veras que rápido me visto, incluso me atrevo a decir que seré mejor mujer que tu…- dije esta broma sin pensar, lo cual provoco que mi prima azotara la puerta y empezara a llorar, aunque ahora en un tono mas bajo
Empecé con las prendas interiores, había visto a mi ultima novia ponerse un bra por lo cual deduje no sería tan difícil, grave error, tarde 5 minutos, hasta que todos los broches del bra en mi espalda coincidieron. Seguí con el panty de corazones rojos con blanco (que iba a juego con el bra) este fue mas fácil. Solo deslice y listo, era tan cómodo sentir como se adaptaba a mi ahora entrepierna plana. Seguí con la blusa rosa que había admirado minutos antes, no podía creer que ahora era yo quien la usara. Después el leggin negro el cual me dio problemas por lo ajustado, pero cuando termino de subir y me vi al espejo pude apreciar mejor esas curvas que se me marcaban, no pude evitar excitarme un poco, para terminar calcetines blancos con corazones (me dio risa pensar que ahora que soy una niña iba a tener que combinar todo) y para finalizar los tenis rosas de suela de aire, con los cuales pude sentir como ganaba algunos centímetros, (después de todo Vicky tenía razón) Pasé un peine por mi largo y negro cabello que ahora tenia y me puse un broche de mariposa que encontré en el lavamanos. Era tan raro ver a mi prima, que vi crecer desde pequeña ahora desde esa perspectiva, desde SU perspectiva.
Sali del baño y me encontré con la sorpresa de que Vicky seguía encerrada en su cuarto
Estas bien- pregunte preocupado
Lárgate- grito enojada
-Solo quiero ayudarte- trate de convencerla
-No sé si me puedas ayudar con esto- decía entre sollozos
-Sal y veremos qué podemos hacer- insistí
Salió con mi cuerpo, con la camisa mal abrochada y el pantalón con el cierre abajo
-Te pareces a mi cuando salgo de borracho- bromee un poco
-No es gracioso- Seguía llorando Vicky
-A ver primita ven- La calmaba mientras abotonaba bien su camisa- Listo ahora solo sube tu cierre-
-Es que… ese es el problema… tu amiguito…. no copera… y….
-No digas mas Vicky a mi me pasa todas las mañanas-
-y como lo soluciono? - preguntaba curiosa
-Mira vas al baño y lo sacudes unas cuantas veces…- decía en un tono algo burlón
- ¿¿¿Ni loca, masturbar tu pene…??? ¿Eso no es incesto o algo así?, no hay otra solución? -
-Pues técnicamente ese pene ahora es tuyo Vicky y no no hay otra solución-
-Lo hare, pero ni una palabra a nadie… bueno voy al baño...- Se encerró sonrojada
Bueno ahora a tirar este jarrón en la basura, y acomodar porque mis tíos… bueno mis papas no tardan en llegar, solo espero no tarde mucho Vicky arreglando su “asuntito “pues pueden llegar en cualquier….
*Se escucha el sonido de unas llaves entrando en el picaporte de la puerta
Continuara…

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